El Hamrun Spartans fue eliminado de la Europa Conference League tras una derrota por 2-1 ante el NSÍ Runavík, con un penalti en el minuto 92 que resultó decisivo en una eliminatoria que terminó 3-2 en el global. El penalti fue otorgado después de que el capitán del Hamrun, Emerson Marcelina, creyera erróneamente que el balón había salido del campo y lo devolviera al terreno de juego, a pesar de que el árbitro no había señalado saque de meta.
Según los informes, Marcelina recogió el balón dentro de su propia área de penalti, asumiendo que había cruzado la línea, y se preparó para sacar de meta. El NSÍ Runavík recibió entonces un penalti cuando el árbitro, Peter Knudsen, determinó que no se había marcado un gol y que el juego debía continuar. Knudsen convirtió el penalti, asegurando la victoria para el equipo de las Islas Feroe.
Las repeticiones parecían mostrar que el balón podría haber cruzado la línea antes de la intervención de Marcelina, lo que provocó importantes protestas por parte de jugadores y cuerpo técnico del Hamrun. Tras el pitido final, el árbitro y sus asistentes necesitaron un escolta policial debido al ambiente tenso, con Marcelina visiblemente afectado en el campo.
La derrota marca un final decepcionante para la campaña europea del Hamrun. Los Spartans habían tenido éxito en rondas clasificatorias anteriores, derrotando a un equipo de Gibraltar, pero finalmente no pudieron superar al NSÍ Runavík. El Hamrun Spartans terminó segundo en la Premier League maltesa la temporada pasada, lo que le valió un lugar en las fases clasificatorias de la Europa Conference League. Esta eliminación pone fin a su participación en la competición europea por la presente temporada y representa un revés para el fútbol maltés en el escenario continental.




