
Emmanuel Eboué revela su ruina financiera y el distanciamiento de su familia tras su carrera futbolística
El exdefensa del Arsenal y la selección de Costa de Marfil, Emmanuel Eboué, ha hablado abiertamente sobre sus graves problemas financieros y personales desde su retirada del fútbol profesional, describiendo una vida en ruinas tras un costoso divorcio y una sanción de la FIFA. En una entrevista en el podcast The Fifth House, el jugador de 40 años reveló que ha perdido todas sus propiedades en Inglaterra y no tiene contacto con sus tres hijos desde hace casi cinco años.
Eboué, que disputó más de 150 partidos con el Arsenal entre 2005 y 2011 y también jugó en el Galatasaray y el Sunderland, declaró que su divorcio en 2017 provocó devastadoras pérdidas financieras. "Lo perdí todo en Inglaterra porque allí hice toda mi carrera", dijo Eboué. "Compré muchas casas, tenía tres casas allí, tenía muchos coches y lo perdí todo". Se negó a especificar la suma exacta, pero enfatizó la magnitud del golpe.
La tragedia personal se agrava con un completo distanciamiento de su familia. Eboué confirmó que no ha visto a sus hijos, incluido su hijo Mathis, que recientemente firmó un contrato profesional con el Chelsea, en cinco años, habiendo perdido la custodia durante el proceso de divorcio. "Estoy muy triste porque no estuve allí cuando firmó con el Chelsea. Su madre no me llamó", relató Eboué. Añadió que reza diariamente por una reunión, pero no posee fotografías recientes de ellos.
La carrera de Eboué después de su etapa como jugador terminó efectivamente con una sanción mundial de un año por parte de la FIFA en 2016 por no pagar las deudas a un antiguo agente. Esto provocó su rescisión de contrato con el Sunderland solo 22 días después de incorporarse al club, un revés del que nunca se recuperó. En 2016, admitió haber tenido pensamientos suicidas durante este período, lo que pone de manifiesto la profundidad de su desesperación.
Sus revelaciones arrojan una luz cruda sobre los desafíos que enfrentan algunos exfutbolistas después de dejar el deporte, especialmente cuando no están preparados para la gestión financiera o se ven acosados por problemas legales. El caso sirve como un cuento con moraleja dentro del fútbol sobre la importancia de los sistemas de apoyo para los jugadores que hacen la transición fuera del juego. Para Eboué, el foco sigue siendo la esperanza de una reconciliación personal, mientras que su legado profesional queda ensombrecido por su posterior caída en desgracia.


