La decisión de anular la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun durante el partido de dieciseisavos de final del Mónaco contra Bosnia-Herzegovina está bajo escrutinio, con informes que sugieren que una sola persona dentro de la FIFA tomó la decisión final. Balogun fue inicialmente expulsado por una entrada peligrosa sobre Tarik Muharemović, pero la suspensión fue posteriormente levantada, permitiéndole continuar en el torneo.
Según The Times, Mohammad al-Kamali, el presidente del comité disciplinario de la FIFA, fue el único responsable de la decisión. Esto genera preocupación dado que el comité está compuesto por 17 miembros, y el supuesto bypass de la deliberación colectiva. The Times también alega que este no es un incidente aislado, afirmando que el vicepresidente Jorge Palacio ha actuado previamente de forma unilateral.
La FIFA ha declinado comentar sobre las acusaciones cuando fue contactada por The Times. Los intentos de la BBC de contactar a Mohammad al-Kamali para obtener una respuesta también fueron infructuosos. La falta de transparencia tanto de la FIFA como de al-Kamali ha alimentado la especulación sobre la imparcialidad del proceso disciplinario.
Franck Haise, el entrenador del Lens de la Ligue 1, ha criticado públicamente la gestión de la situación por parte de la FIFA, aunque no se incluyeron detalles específicos de sus comentarios en el informe. La controversia en torno al caso de Balogun ha desatado un debate sobre los procesos de toma de decisiones dentro de la FIFA y el potencial de influencia individual sobre las decisiones disciplinarias. El incidente se produce en un momento en que la FIFA ya se enfrenta a un escrutinio por varios problemas de gobernanza.
Balogun, un delantero de 21 años, se unió al AS Mónaco en el verano de 2023 procedente del Reims. Rápidamente se ha convertido en un jugador clave para el club del principado, contribuyendo con goles y energía a su ataque. Antes de su traspaso al Mónaco, Balogun pasó tiempo en la academia del Arsenal y tuvo una cesión en el Middlesbrough. La anulación de su suspensión le permite seguir representando al Mónaco y potencialmente jugar un papel en su lucha por la clasificación europea.



