
Flick expresa su preocupación por el estado del césped del Metropolitano antes del decisivo partido de Champions
El entrenador del Barcelona, Hansi Flick, ha manifestado su inquietud por el estado del césped del Estadio Metropolitano de cara al crucial partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League contra el Atlético de Madrid. Según informa Diario AS, Flick fue visto comentando al delegado de la UEFA, Christian Kofoed, que la superficie estaba demasiado seca y la hierba demasiado larga, aunque el club no ha presentado una queja oficial ante el organismo rector del fútbol europeo.
El Barcelona viaja a la capital española necesitando remontar el 2-0 de la ida disputada en el Estadi Olímpic. Flick había instado previamente a su equipo a ser valiente en ataque, y la joven estrella Lamine Yamal declaró que la remontada no debe considerarse un milagro. Sin embargo, el estado del terreno de juego ha introducido una nueva subtrama en este encuentro de alta tensión.
El reglamento de la UEFA estipula que la longitud de la hierba no puede superar los 3 cm, pero la cantidad de agua aplicada al césped queda a discreción del club local. Fuentes del Atlético de Madrid han negado rotundamente que el césped esté en mal estado, asegurando a AS que la superficie estaba en peor estado hace más de un mes, cuando ambos equipos se enfrentaron en la Copa del Rey. Ese partido, también en el Metropolitano, terminó con una victoria de 1-0 para el Atlético.
No es la primera vez que el césped del Metropolitano es objeto de escrutinio esta temporada. En un partido de liga anterior, el portero del Espanyol, Joan Garcia, se vio sorprendido por un bote antes de un gol del Atlético. El propio capitán del club, Koke Resurrección, expresó su preocupación por la superficie en febrero, lo que provocó una renovación parcial del césped.
La implicación táctica de un césped más lento y menos predecible es un tema de debate. Si bien una superficie comprometida podría perjudicar el estilo preferido del Barcelona de pases rápidos e intrincados, también podría interrumpir la capacidad del Atlético de Madrid para lanzar rápidos contraataques, una característica distintiva de los equipos de Diego Simeone. El debate se centra en qué plan de juego se vería más afectado.
Al no haber presentado ninguna queja oficial, se espera que el partido se desarrolle según lo previsto. La atención ahora vuelve a la monumental tarea que enfrenta el Barcelona, mientras busca mantener viva su campaña europea. El resultado probablemente dependerá más del rendimiento que del césped, pero las observaciones de Flick han añadido una capa adicional de intriga a este ya tenso enfrentamiento continental.



