Gian Piero Gasperini ha asumido un control significativo sobre las operaciones deportivas del AS Roma, con la inminente salida del director deportivo Ricky Massara. Según informes desde Italia, la decisión de los propietarios estadounidenses del club, el Grupo Friedkin, consolida a Gasperini como la figura central en Trigoria tras el reciente despido del exasesor sénior Claudio Ranieri. La medida señala un respaldo total a la visión del entrenador para el futuro del club.
La salida de Massara se debe, según los informes, a una falta de sintonía con Gasperini en asuntos técnicos. El entrenador había evitado previamente responder preguntas sobre su relación laboral, pero se pronunció directamente tras la salida de Ranieri. “Ricky es una muy buena persona y no tengo nada en contra de él, pero a nivel técnico no hubo feeling”, declaró Gasperini. Subrayó además que un director deportivo y un entrenador “deben ir de la mano”, un mensaje claro a la propiedad para encontrar un nuevo ejecutivo más en sintonía con su filosofía futbolística.
El nuevo y ampliado mandato de Gasperini va mucho más allá del banquillo del primer equipo. Ahora se espera que tenga una gran influencia en las renovaciones de contrato, las decisiones sobre la plantilla actual e incluso la composición del cuerpo médico, este último siendo otro punto de discordia durante el mandato de Ranieri. Esta consolidación de la autoridad marca un cambio significativo en la estructura interna del club, colocando al entrenador al frente del proyecto deportivo de la Roma.
El entrenador de 66 años ha argumentado constantemente que la plantilla no necesita una gran renovación, una postura que, según los informes, chocaba con el enfoque más orientado a las finanzas de Ranieri. Con su nueva influencia, Gasperini ya ha aconsejado al club que asegure el futuro de jugadores clave como Lorenzo Pellegrini y Paulo Dybala, al tiempo que identifica qué miembros de la plantilla se consideran indispensables y cuáles podrían ser vendidos. Ha proporcionado, según los informes, una lista de objetivos de fichaje para reforzar al equipo para la próxima temporada de la Serie A y las campañas europeas.
Esta concesión de poder representa tanto un ascenso como una considerable carga para Gasperini. Si bien le permite moldear el club a su imagen sin una figura mediadora como Ranieri, también centraliza la responsabilidad. Si el progreso de la Roma se estanca, el escrutinio recaerá directamente sobre el entrenador. Los Friedkin le han confiado el crecimiento de la Roma, apostando a que su visión unificada puede elevar al club de nuevo a la cima del fútbol italiano.




