
Gasperini pone en duda su futuro en la Roma en plena lucha por la Champions
Gian Piero Gasperini ha sembrado incertidumbre sobre su futuro como entrenador del AS Roma, afirmando que su deseo de continuar no es el único factor determinante. En la antesala del crucial partido de la Serie A contra el Inter de Milán, el técnico admitió que la clasificación para la Champions League será fundamental para la planificación del club y su propia posición. “Espero ser el entrenador de la Roma en julio, pero no puedo ser el único satisfecho”, declaró Gasperini. “Todos los componentes deben estarlo. Creo que este es un buen equipo; no debe ser desmantelado, sino mejorado y completado.”
El entrenador vinculó directamente la trayectoria económica y deportiva del club con la consecución de una plaza en la Champions. “La posición en la liga condicionará mucho la próxima temporada”, admitió. “Todos esperamos llegar a la Champions League, principalmente por motivos económicos. El club está considerando lo que puede y debe hacer la próxima temporada.” Sugirió que las decisiones tomadas por gestiones anteriores ahora pesan sobre el club, obligando a tomar decisiones importantes para el futuro. Se cree que el contrato actual de Gasperini vence en 2027, pero sus comentarios abren la puerta a una posible salida anticipada si no se encuentra alineación con la directiva.
La Roma se encuentra a tres puntos de los puestos de Champions League con ocho partidos por disputar, preparando un final de temporada tenso. Gasperini expresó su orgullo por estar igualado a puntos con la Juventus en esta etapa, pero enfatizó la necesidad de acelerar. El desafío inmediato es un Inter que históricamente ha sido un rival complicado para él; Gasperini ha ganado solo cinco de 35 enfrentamientos previos como entrenador. Un resultado positivo en San Siro sería un impulso significativo para sus ambiciones europeas.
En cuanto a la plantilla, Gasperini ofreció una actualización mixta. Confirmó el importante regreso del extremo Matías Soulé tras su lesión, afirmando que el argentino había recuperado su nivel en los entrenamientos. Sin embargo, expresó su decepción con el fichaje veraniego de Victor Zaragoza, admitiendo que esperaba más del español tras su llegada procedente del Granada. Respecto al futuro del delantero cedido Donyell Malen, Gasperini fue claro sobre la calidad del jugador, afirmando que ha “convenido a todos”, pero señaló que la decisión final sobre un traspaso permanente implica evaluaciones económicas que el club debe realizar.
El técnico de 66 años también habló sobre su relación con la propiedad del club, describiéndola como franca y basada en intentar cumplir los objetivos que se le han fijado. Reiteró su deseo de encontrar soluciones compatibles para hacer crecer al equipo dentro de las posibilidades del club. A medida que la temporada llega a su clímax, el futuro de Gasperini parece intrínsecamente ligado a la clasificación final en la liga, con las próximas semanas destinadas a determinar tanto el destino europeo de la Roma como la continuidad de su proyecto bajo su liderazgo.


