Oliver Glasner ha insinuado un posible interés en convertirse en el nuevo entrenador del AC Milan, pero ha subrayado la necesidad de las condiciones adecuadas. Recientemente dejó el Crystal Palace y ha rechazado una oferta del Feyenoord. Glasner está evaluando actualmente sus opciones y también sigue de cerca el próximo Mundial.
Oliver Glasner se ha pronunciado sobre las especulaciones que lo vinculan con el puesto de entrenador del Milan, afirmando que cualquier posible movimiento depende de tener una “buena sensación” y asegurar que todo sea “perfecto”. El exentrenador del Crystal Palace hizo estos comentarios a los periódicos austriacos Kronen y Oberösterreichischen Nachrichten mientras jugaba al tenis en Mehrnbach, Austria.
Glasner se abstuvo de confirmar o negar directamente los vínculos con el Milan, afirmando: “Es muy agradable que, desde que anuncié el fin de mi contrato con el Crystal Palace, los medios me hayan vinculado con casi todos los clubes. Nunca he comentado estos rumores y no quiero hacerlo ahora”. Añadió que anunciará su decisión cuando llegue el momento, pero enfatizó la importancia de un paquete completo. Según los informes, el Milan le ha ofrecido a Glasner un contrato de dos años, pero el proyecto en su conjunto, incluida la posible designación de Ralf Rangnick como director técnico –una figura cercana a Glasner–, debe estar en línea con sus expectativas.
Esta cautelosa actitud sigue al rechazo de Glasner a una oferta del Feyenoord, lo que sugiere una clara preferencia por un traspaso a Italia. Glasner dejó el Crystal Palace al final de la temporada de la Premier League después de una sola campaña, habiendo entrenado previamente al Wolfsburg y al Eintracht Frankfurt. Su etapa en el Frankfurt le vio ganar la Europa League en 2022, demostrando su capacidad para triunfar a un alto nivel.
Más allá de su posible futuro en los clubes, Glasner también compartió sus pensamientos sobre el próximo Mundial. Expresó su intención de seguir el torneo, especialmente los partidos de Austria, al tiempo que cuestionaba el formato ampliado, afirmando que 104 partidos “parecen demasiados”. Apuntó a Francia como favorita, pero también destacó a España y Argentina como fuertes contendientes, reconociendo la dificultad histórica de que los equipos europeos ganen el Mundial en Sudamérica. Glasner se centra actualmente en asuntos personales, como ponerse al día con su asesor fiscal y un almuerzo largamente retrasado con amigos, así como en participar en un torneo de golf.




