Leon Goretzka concluyó sus ocho años en el Bayern de Múnich con una victoria por 3-0 sobre el VfB Stuttgart en la final de la DFB-Pokal el sábado por la noche. Jugando en el Olympiastadion de Berlín, el centrocampista ayudó a asegurar el doblete doméstico del campeón de la Bundesliga, sumándose a su título de liga.
Aunque el partido representaba su última aparición con el club, Goretzka enfatizó su compromiso con la victoria del trofeo, afirmando que era “una final importante” en lugar de un partido de despedida. Reconoció el apoyo emocional de los aficionados, expresando su alegría por recibir un reconocimiento especial, pero mantuvo su enfoque en el juego en sí.
El jugador de 31 años también comentó sobre el vibrante ambiente creado por los aficionados tanto del Bayern como del Stuttgart, reconociendo la contribución de ambos grupos de aficionados a la ocasión. Reveló una conversación previa al partido con Harry Kane, instando al delantero a rendir, un desafío que Kane cumplió marcando el gol de apertura.
La marcha de Goretzka pone fin a un período notablemente exitoso en Múnich, marcado por un récord invicto en finales. Recordó a sus compañeros de equipo esta estadística antes del partido, asegurando que la racha se mantuviera intacta. Tras unirse al Bayern procedente del Schalke en 2018, Goretzka se convirtió en un componente clave del centro del campo, contribuyendo a numerosos títulos de la Bundesliga y copas.
El futuro del internacional alemán aún no está confirmado, aunque las especulaciones lo han vinculado con posibles traspasos a la Premier League y otras ligas europeas de primer nivel. Su versatilidad y trayectoria probada lo convierten en un prospecto atractivo para varios clubes. El Bayern buscará reconstruir su centro del campo de cara a la próxima temporada, con la marcha de Goretzka sumándose a los cambios dentro de la plantilla. Esta victoria proporciona una despedida positiva para Goretzka y una base sólida para el Bayern mientras se prepara para futuros desafíos.




