Idrissa Gueye ha anunciado su salida del Everton tras siete años en el club, según informaciones procedentes de Francia. El centrocampista de 36 años continuará su carrera en Arabia Saudí, con el Al-Diriyah, recién ascendido a la élite saudí, como su próximo destino más probable. Gueye regresó al Everton en 2022 tras una etapa en el Paris Saint-Germain, un periodo que finalizó en medio de la polémica por el brazalete arcoíris.
Su regreso a Merseyside coincidió con un periodo de mayor estabilidad para el Everton bajo la dirección de David Moyes, después de varias temporadas luchando contra el descenso. Aunque no era un jugador espectacular, sus actuaciones constantes y su compromiso fueron considerados vitales para el bienestar del equipo. Disputó 236 partidos con los Toffees, convirtiéndose en una figura clave del equipo. Un incidente memorable de su etapa en el club fue cuando un aficionado lanzó un pastel a su compañero Michael Keane durante un partido contra el Manchester United, que se resolvió de forma divertida con un combate de boxeo.
La salida del internacional senegalés se produce tras las marchas de otros jugadores veteranos como Séamus Coleman, que acumuló 436 partidos con el Everton. Gueye es ampliamente considerado uno de los jugadores más importantes del club en el siglo XXI. Su fichaje por el Al-Diriyah le permitirá unirse a otros jugadores francófonos como Gaëtan Laborde y Georges-Kévin Nkoudou en la Pro League saudí.
El Everton ya ha comenzado la transición en el centro del campo, con Pape Gueye consolidándose como un jugador clave. Las implicaciones financieras de la transferencia suponen que el Everton recibirá una suma superior a los 20 millones de euros. Esta venta contribuirá a la flexibilidad financiera del club a la hora de navegar por el mercado de fichajes. La marcha de Gueye marca el fin de una era para los aficionados del Everton, pero también brinda la oportunidad de que nuevos jugadores emerjan y contribuyan al futuro éxito del equipo.




