Samir Handanovic ha puesto fin a su relación de 14 años con el Inter, según ha confirmado el club. La salida del portero esloveno se produce tras once temporadas como jugador, un año como ojeador y dos años como entrenador del equipo Sub-17 del club. Handanovic anunció su marcha a través de una publicación en Instagram, expresando su gratitud por su tiempo con los Nerazzurri.
Handanovic llegó al Inter en 2012, inicialmente cedido por el Udinese, y rápidamente se consolidó como una figura clave bajo los palos. Llegó a disputar más de 300 partidos con el club, convirtiéndose en un favorito de la afición por su capacidad para detener disparos y sus cualidades de liderazgo. Durante su etapa en Milán, capitaneó al equipo durante varias temporadas y experimentó una revitalización bajo el mando del entrenador Simone Inzaghi, compartiendo la portería con Alessandro Bastoni en la campaña 2022-23.
El papel del veterano portero había disminuido gradualmente en las últimas temporadas con la llegada de porteros más jóvenes, lo que llevó a su transición a un puesto de entrenador en las categorías inferiores. Supervisó el desarrollo de jóvenes talentos durante los últimos dos años, demostrando un compromiso con el club más allá de sus días como jugador. La declaración de Handanovic destacó su afecto por el Inter, describiéndolo como "más que un equipo: fue un hogar, un lugar de crecimiento, de desafíos, de emociones y de personas que han dejado su huella en mi camino".
Aunque los planes futuros de Handanovic aún no se han confirmado, su marcha marca el fin de una era para el Inter. El club está evaluando actualmente opciones para reforzar sus filas de porteros, con Andre Onana como el actual portero titular. La experiencia y la dedicación de Handanovic se echarán de menos, pero su legado como icono del club está asegurado. El Inter ahora buscará construir sobre sus recientes éxitos, con la contribución de Handanovic habiendo sido una parte importante de esa historia.




