El presidente honorario del Bayern de Múnich, Uli Hoeness, ha criticado el comportamiento de Thomas Müller hacia el final de su etapa en el club, sugiriendo que el delantero dedicó más tiempo a hablar que a jugar. Los comentarios se produjeron en una entrevista con DAZN antes de la vuelta de las semifinales de la Champions League contra el Paris Saint-Germain.
Hoeness, de 74 años, declaró que Müller se convirtió principalmente en un portavoz en sus últimos años en el Bayern, pero reconoció la habilidad del jugador para mantener una imagen pública positiva incluso cuando no era titular habitual. No elaboró sobre incidentes específicos, pero implicó que el enfoque de Müller se alejó del rendimiento en el campo. Müller dejó el Bayern en agosto de 2023, uniéndose al Vancouver Whitecaps de la Major League Soccer como agente libre.
El veterano delantero disfrutó de una carrera enormemente exitosa con el Bayern, marcando 250 goles y dando 276 asistencias en 756 partidos. Ganó once títulos de Bundesliga, seis DFB-Pokals y la Champions League en 2013. Su marcha marcó el fin de una era para el club bávaro, con Müller siendo un símbolo del éxito del Bayern durante más de una década.
Hoeness utilizó a Müller como un ejemplo contrastante con Michael Olise, el internacional francés que actualmente atrae la atención de varios clubes europeos. Elogió la naturaleza introvertida de Olise y su dedicación a su oficio, señalando la renuencia del jugador a participar extensamente en las redes sociales. Esto contrastaba marcadamente con la percepción de Hoeness del mayor enfoque de Müller en las relaciones públicas. Olise actualmente juega en el Crystal Palace de la Premier League y ha estado vinculado a un traspaso al Bayern en el pasado.
Los comentarios ofrecen una visión poco común de la dinámica interna en el Bayern durante las últimas temporadas de Müller. Si bien reconoce las contribuciones de Müller, la crítica de Hoeness sugiere una desconexión percibida entre la personalidad pública del jugador y su impacto en el campo. Esto podría influir en cómo el Bayern aborda la gestión de jugadores y las relaciones públicas en el futuro.




