El Manchester United se está preparando para un movimiento veraniego por el atacante del Aston Villa y la selección inglesa, Morgan Rogers, con el respaldo interno del entrenador interino Michael Carrick y el director de fútbol Jason Wilcox. El jugador de 23 años está valorado en alrededor de 80 millones de libras, y el Chelsea, el Arsenal y el PSG también están interesados. El Aston Villa, según los informes, está abierto a una venta para cumplir con los requisitos financieros, considerando a Rogers como un jugador del que pueden obtener beneficios.
Según el periodista de traspasos Ben Jacobs, hablando con The United Stand, el United se encuentra entre un grupo de clubes de élite, incluyendo al Chelsea, al Arsenal y al Paris Saint-Germain, que muestran un interés serio, con una posible tarifa que se espera sea de 80 millones de libras o más.
El entrenador interino Michael Carrick y el director de fútbol Jason Wilcox estarían unidos en su admiración por el jugador, proporcionando un impulso interno significativo para el acuerdo. Carrick dirigió brevemente a Rogers durante su etapa en el Middlesbrough y sigue siendo un firme admirador, mientras que Wilcox participó en el desarrollo del jugador durante su tiempo compartido en la academia del Manchester City. Esta historia compartida se considera una ventaja potencial si el United formaliza su interés.
El interés surge en medio de la creencia de que el Aston Villa está abierto a una venta para equilibrar sus cuentas, independientemente de si consigue la clasificación para la Champions League. Fuentes cercanas a la situación indican que, si bien Rogers tiene una excelente relación con el entrenador Unai Emery y el club, el modelo financiero del Villa podría requerir una gran venta, y el creativo mediocampista es visto como un candidato principal. Rogers contribuyó con 12 goles y nueve asistencias en 49 apariciones esta temporada, estableciéndose como una figura clave en el ataque del Villa.
Para el Manchester United, Rogers es visto como un delantero versátil que podría operar principalmente desde la banda izquierda, una zona de necesidad, al tiempo que proporciona cobertura y un posible sucesor a largo plazo de Bruno Fernandes en el puesto de número diez. Se dice que el jugador en sí no tiene una preferencia fuerte entre las dos posiciones, sintiéndose cómodo a la izquierda o en el centro, pero menos en la banda derecha. La estrategia de traspasos del United este verano se entiende que prioriza un nuevo mediocampista defensivo, pero un atacante versátil como Rogers es un objetivo secundario de alta prioridad.
La competencia por su firma sigue siendo feroz, con varios rivales de la Premier League en la mezcla. Sin embargo, el aparente enfriamiento del interés del Liverpool y el Bayern de Múnich, que se están centrando en otros objetivos como Yan Diomande y Anthony Gordon, puede haber despejado ligeramente el terreno. La decisión final también podría verse influenciada por la situación del entrenador del United; si Carrick consigue el puesto permanente, su relación preexistente con Rogers podría ser decisiva en cualquier negociación.




