Según informes en Italia, el AC Milan está considerando a Devin Özek, actualmente en el Fenerbahçe, para el puesto de director deportivo. El joven de 31 años ha ascendido rápidamente como un talento prometedor en la administración del fútbol, atrayendo la atención de uno de los clubes más históricos de la Serie A.
La carrera de Özek comenzó después de darse cuenta de que sus ambiciones como jugador no se cumplirían. A pesar de numerosas pruebas en Alemania, Suiza y Austria, reconoció sus limitaciones y redirigió su pasión hacia el lado administrativo del juego. En 2015, contactó proactivamente a Simon Rolfes, el actual CEO del Bayer Leverkusen, ofreciendo su experiencia en scouting con respecto a la percibida falta de representación bávara en el sistema juvenil del club. Esta audaz jugada condujo a una entrevista en video, seguida de una reunión en persona y posterior empleo en Leverkusen.
Inicialmente se centró en el desarrollo juvenil, enfatizando la importancia de la educación junto con el fútbol para los jóvenes jugadores. El papel de Özek se expandió constantemente, llegando a abarcar al primer equipo. Desarrolló una sólida relación de trabajo con Rolfes, compartiendo una filosofía similar con respecto a la construcción del equipo: priorizar un estilo de juego definido por el club y luego identificar jugadores que se ajusten a ese sistema. Fue fundamental en la identificación de Alejandro Grimaldo como un posible fichaje, aunque solo abogó por la compra después de la llegada de Xabi Alonso como entrenador, reconociendo la idoneidad del jugador para el enfoque táctico de Alonso.
El tiempo de Özek en Leverkusen concluyó debido a su ambición de liderar un departamento técnico y, según los informes, algunas preocupaciones internas con respecto a su enfoque proactivo y expansionista. Luego se mudó al Fenerbahçe hace un año, donde demostró sus habilidades de negociación al asegurar los fichajes de jugadores experimentados como Asensio del Paris Saint-Germain y Ederson del Manchester City. También facilitó una cesión de Kossounou al Atalanta por unos 5 millones de euros. El Milan parece impresionado con su capacidad para identificar y adquirir talento, y su experiencia en el fútbol alemán y turco podría ser valiosa mientras buscan reconstruir su plantilla y aspirar al Scudetto.
Este posible nombramiento señala la intención del Milan de modernizar su enfoque en la contratación de jugadores y la gestión del club, lo que podría dar paso a una nueva era en San Siro.



