El Inter de Milán está planeando ajustes en su defensa de cara a la próxima ventana de fichajes, incluyendo la posible venta de Yann Bisseck, según informan fuentes de mercado. El club, bajo la dirección del entrenador Cristian Chivu, pretende remodelar su línea defensiva manteniendo un alto nivel de calidad. Esto se produce mientras Francesco Acerbi y Matteo Darmian podrían disputar sus últimos partidos con el club este fin de semana.
El Inter está considerando los fichajes de Tarik Muharemovic, un defensa bosnio zurdo que ha impresionado a los ojeadores, y Oumar Solet, un central del Udinese. Solet, que ya había sido vinculado con el Inter durante su etapa en el Red Bull Salzburg, ha despertado de nuevo el interés. Un posible traspaso de Solet se había complicado anteriormente por una investigación legal por presunta agresión sexual, para la cual se ha solicitado el archivo del caso y se espera una sentencia el 10 de junio. A pesar de las preocupaciones previas sobre su capacidad de marcaje, el rango de pases de Solet encaja bien con las preferencias tácticas de Chivu.
La adquisición de Muharemovic y Solet podría superar los 50 millones de euros, lo que podría requerir la venta de jugadores existentes para financiar los fichajes. Bisseck ha surgido como un candidato probable para ser vendido, con el Bayern de Múnich entre los clubes que han mostrado interés. El defensa alemán fue recientemente descartado de la convocatoria de la selección nacional para el próximo Mundial, lo que ha alimentado aún más las especulaciones sobre su futuro. Anteriormente, recibió una oferta de más de 30 millones de euros del Crystal Palace el año pasado.
Bisseck ha cambiado recientemente de agente, una medida que a menudo se considera un preludio a un posible traspaso. Su agencia, liderada por Giovanni Branchini, tiene un sólido historial y vínculos existentes con el fútbol alemán. Si bien Alessandro Bastoni fue considerado previamente como una posible venta, el interés del Barcelona se ha enfriado debido al alto precio solicitado y a consideraciones tácticas. El objetivo del Inter es construir una unidad defensiva más versátil capaz de jugar tanto con línea de cuatro como de tres defensas, con Muharemovic y Solet ofreciendo diferentes fortalezas y perfiles para complementar la plantilla actual. Este cambio estratégico tiene como objetivo crear una estructura defensiva más dinámica y adaptable.



