El Inter de Milán tiene en la mira al defensor del Tottenham Hotspur, Cristian Romero, quien ya no entra en los planes del nuevo entrenador, Roberto De Zerbi. La ruptura en la relación de Romero con el club se remonta a la temporada pasada, agravada por la polémica decisión de buscar tratamiento para una lesión de ligamento colateral medial en Argentina en lugar de permanecer en Londres durante la lucha por el descenso.
Romero llegó al Tottenham procedente del Atalanta en 2022 por una entonces récord de club de 54 millones de euros y rápidamente se consolidó como una figura clave, incluso capitaneando al equipo y ayudándoles a ganar la Europa League en 2025. Sin embargo, una temporada decepcionante para el Tottenham, evitando por poco el descenso a la Championship, llevó a una fractura en la relación. La decisión de regresar a Argentina para la rehabilitación, a más de 11.000 kilómetros de Londres, enfureció tanto a los medios como a los aficionados, dañando significativamente la imagen de Romero en el club.
Tras una temporada turbulenta, tanto el cuerpo técnico como la directiva del Tottenham han optado por una renovación significativa de la plantilla. Junto a Romero, jugadores como Vicario, Vuskovic, Dragusin, Bissouma, Palhinha, Richarlison y Kolo Muani también se espera que salgan. El Tottenham ya ha invertido fuertemente en reemplazos, gastando 108 millones de euros en Tonali y 99 millones de euros en Mateus Fernandes. Senesi llegó libre desde el Bournemouth, mientras que van Hecke fue fichado del Brighton por 60 millones de euros.
De Zerbi, quien anteriormente dirigió a van Hecke en la Premier League, considera al defensa holandés como uno de los mejores del mundo, capaz de contener incluso a los delanteros más prolíficos como Erling Haaland. Esta adquisición limita efectivamente las oportunidades para Romero, haciendo que una transferencia sea cada vez más probable. Si bien el Tottenham no está dispuesto a dejar ir a Romero fácilmente, exigiendo una tarifa de alrededor de 50 millones de euros, el Milan parece ser un destino adecuado para todas las partes involucradas. El traspaso permitiría a Romero regresar a la Serie A, donde previamente brilló con el Atalanta, y proporcionaría al Inter un refuerzo defensivo de alta calidad.




