El Liverpool, bajo la dirección de su nuevo entrenador Andoni Iraola, ha mostrado interés en fichar al delantero del Bournemouth, Rayan, según informa The i Paper. El brasileño de 19 años se unió al Bournemouth en enero procedente del Vasco da Gama y rápidamente causó impacto, marcando cinco goles y dando dos asistencias en 15 partidos de la Premier League.
El impresionante rendimiento de Rayan le valió una convocatoria para la selección brasileña para el Mundial de 2026 y ha atraído un importante interés de traspaso, especialmente del Liverpool. Se cree que Iraola, que desempeñó un papel clave en la convicción del Bournemouth para fichar a Rayan durante el mercado de invierno, es un “gran admirador” del jugador, lo que podría facilitar las negociaciones.
Sin embargo, un posible fichaje no se producirá hasta al menos enero de 2027, ya que el Bournemouth está decidido a retener al delantero este verano tras su reciente llegada. Una cláusula de rescisión de 150 millones de euros se activará en ese momento, reflejando la valoración del club por este prometedor joven talento. El posible interés por Rayan está vinculado a la posible salida de Mohamed Salah, cuyo contrato con el Liverpool vence este verano.
El Liverpool ya ha asegurado el fichaje de Jeremy Jacquet del Stade Rennais, pero está buscando activamente más refuerzos, especialmente en defensa tras la inminente salida de Ibrahima Konate como agente libre. Jan Paul van Hecke del Brighton & Hove Albion se encuentra entre las opciones defensivas que se están considerando, aunque el Liverpool se enfrentará a la competencia del Chelsea y el Tottenham Hotspur. También están apuntando al RB Leipzig’s Yan Diomande como un posible reemplazo para Salah.
El propio Bournemouth podría enfrentarse a un verano complicado para retener a jugadores clave, con Eli Junior Kroupi y Alex Scott también vinculados a posibles salidas, especialmente mientras el club se prepara para una campaña de la Europa League. La situación pone de manifiesto el creciente reto para los clubes fuera del tradicional ‘big six’ de aferrarse a sus mejores jugadores.




