El exmediocampista del Manchester United y la selección inglesa, Jesse Lingard, se ha unido al Corinthians brasileño como agente libre, según confirmó el club este lunes. El jugador de 31 años ha firmado un contrato de dos años con el equipo de São Paulo, poniendo fin a su búsqueda de un nuevo club tras la expiración de su breve contrato con el FC Seoul de Corea del Sur.
Lingard llega al Corinthians sin coste de traspaso. Su fichaje supone un paso significativo e inesperado en la recta final de su carrera, llevándolo a uno de los clubes más laureados de Sudamérica. El acuerdo se concretó durante el fin de semana, con el jugador superando un reconocimiento médico en Brasil antes de firmar el contrato.
Según informes de los medios brasileños, Lingard se sintió atraído por el proyecto presentado por la directiva del Corinthians y por su apasionada afición, conocida como la Fiel. El club, actualmente en una posición de media tabla en el campeonato brasileño, busca reforzar sus opciones creativas en el último tercio del campo. La experiencia de Lingard en la Premier League y en el escenario internacional, incluyendo 32 partidos con la selección inglesa, se considera un gran golpe para la liga brasileña.
Para Lingard, el traspaso representa un nuevo comienzo tras un período complicado. Su trayectoria profesional se desaceleró tras su salida del Manchester United en 2022, con una etapa de seis meses en el Nottingham Forest que tuvo un impacto limitado antes de su breve paso por Asia. Su última racha notable de forma se produjo durante una exitosa cesión al West Ham United en la temporada 2020-21, donde marcó nueve goles en 16 partidos y se ganó un lugar en la selección inglesa para la Eurocopa.
El traspaso indica la ambición del Corinthians de añadir estrella y versatilidad táctica a su plantilla. Lingard es capaz de desenvolverse en toda la línea de ataque y se espera que proporcione goles y asistencias. Su llegada coincide con una fuerte iniciativa antirracista del club, que recientemente acaparó titulares al retirar permanentemente el asiento de un aficionado declarado culpable de abusar racialmente a un jugador rival y sustituirlo por un código QR para denunciar la discriminación.
Este movimiento señala una creciente tendencia de jugadores europeos de alto perfil que exploran oportunidades en Brasil al final de sus carreras, siguiendo los pasos de otros como Dani Alves y David Luiz. Para Lingard, es una oportunidad para reavivar su carrera en una nueva cultura futbolística y competir por los principales trofeos nacionales, incluyendo el Campeonato Brasileño y la Copa de Brasil. Su adaptación a la intensidad y el estilo del fútbol sudamericano será observada de cerca, ya que busca demostrar que aún posee la calidad que una vez lo convirtió en una figura clave para su club y su país.




