El Barcelona está viviendo un ajetreado mercado de fichajes con las incorporaciones de Anthony Gordon y Karim Adeyemi, pero surgen preocupaciones financieras en el club catalán. Los blaugrana llegaron a un acuerdo de 80 millones de euros por Gordon, procedente del Newcastle, una cifra que sorprendió a muchos dada sus recientes dificultades económicas, con informes que sugieren que se gastaron 24 millones de euros adicionales en comisiones de agentes.
Una posterior oferta de 100 millones de euros por Julián Álvarez del Atlético de Madrid resultó infructuosa, aunque se llegó a un acuerdo de 29 millones de euros por Adeyemi del Borussia Dortmund. Para financiar estas adquisiciones y cubrir la nómina, el Barcelona obtuvo un préstamo de 210 millones de euros a cambio de futuros derechos de televisión, recibiendo 105 millones de euros de inmediato y otros 105 millones en noviembre. Este préstamo fue necesario debido a los retrasos en la finalización de la construcción de las palcos VIP en el Camp Nou.
Si bien la perspectiva financiera del club ha pasado de "positiva a estable", están apareciendo problemas más preocupantes en otros departamentos. El equipo femenino del Barcelona, Barca Femeni, ha experimentado un éxodo significativo de jugadoras, con la ganadora del Balón de Oro, Alexia Putellas, junto con Ona Batlle, Mapi León y Salma Paralluelo, todas ellas marchándose tras la expiración de sus contratos. De manera similar, el Barcelona Basquet, el equipo de baloncesto masculino del club, está teniendo dificultades para finalizar su plantilla.
En un giro sorprendente de los acontecimientos, el pívot estadounidense Moses Wright activó su propia cláusula de rescisión de 900.000 euros para rescindir su acuerdo con el Barcelona incluso antes de ser presentado oficialmente. Wright, que iba a llegar procedente del Zalgiris Kaunas, ahora estaría considerando un traspaso al Olimpia Milano. Esta situación pone de manifiesto un problema más amplio, ya que todos los equipos deportivos del Barcelona operan bajo el mismo paraguas financiero, y las reglas de gasto de LaLiga consideran la salud financiera general del club.
El aumento del gasto en el equipo de fútbol masculino podría obligar a realizar recortes presupuestarios en otras áreas, como el Barca Femeni y el Barca Basquet. El verano pasado, surgieron preocupaciones sobre la capacidad de registrar a jugadoras clave para el equipo femenino debido a las restricciones salariales impuestas por el gasto del equipo masculino. Las circunstancias actuales sugieren que un escenario similar podría repetirse este verano, a pesar del regreso del club a la regla financiera 1:1.




