
Klinsmann insta al Inter a superar el miedo en un momento crucial de la lucha por el Scudetto
Jürgen Klinsmann ha instado al Inter de Milán a jugar sin miedo en la recta final de la Serie A, especialmente ante el crucial partido contra la Roma, al que ha calificado como el encuentro de la temporada. El exdelantero del Inter también ha defendido a Alessandro Bastoni ante las críticas tras la eliminación de Italia en el Mundial, aconsejándole que permanezca en el club para superar este difícil momento. Klinsmann señaló problemas sistémicos en el fútbol italiano y la presión psicológica como factores que afectan tanto a la selección nacional como a la reciente forma del Inter.
El exdelantero del Inter de Milán, Jürgen Klinsmann, ha pedido a los líderes de la Serie A que jueguen sin miedo y aseguren el Scudetto, comenzando con el partido clave de este fin de semana contra la Roma. En declaraciones desde Los Ángeles en una entrevista con La Gazzetta dello Sport, el exseleccionador alemán también defendió a los jugadores del Inter que formaron parte de la selección italiana tras el fracaso en la clasificación para el Mundial y urgió al defensa Alessandro Bastoni a quedarse y luchar en Italia.
Klinsmann, que jugó en el Inter entre 1989 y 1992, identificó un obstáculo psicológico para el equipo de Simone Inzaghi, cuya ventaja en la cima de la tabla se ha reducido ligeramente en las últimas semanas. Describió el choque del domingo contra la Roma en San Siro como "el partido del año", afirmando que una victoria podría liberar mentalmente al equipo y restaurar la confianza. Advirtió que enfrentarse a una dura Roma, que lucha por la clasificación para la Champions League, bajo un entrenador capaz, hace que el partido de Pascua sea fascinante.
La leyenda alemana abordó el difícil momento para el defensa Bastoni, cuyo error provocó una expulsión en la decisiva tanda de penaltis contra Bosnia. Klinsmann rechazó rotundamente la idea de que el jugador de 24 años debería dejar Italia para revitalizar su carrera. "Al contrario, espero que se salve en Italia, y por lo tanto en el Inter", dijo Klinsmann. Argumentó que superar un período tan desafiante sin huir haría de Bastoni un jugador más fuerte, transformando un punto de dificultad en un posible punto de inflexión, siempre y cuando el entorno italiano ofrezca críticas equilibradas en lugar de ataques destructivos.
Klinsmann amplió su análisis a los problemas sistémicos dentro del fútbol italiano, negándose a culpar únicamente a los jugadores del Inter que formaron el núcleo de la reciente selección nacional. Afirmó que los jugadores son producto de un sistema que ha tenido deficiencias durante años, remontando los problemas al período posterior a la victoria en el Mundial de 2006. El exdelantero destacó la infraestructura inadecuada y una filosofía generalizada de jugar para no perder, en lugar de para ganar, como cuestiones clave que afectan a entrenadores y jugadores en todos los niveles.
En cuanto al reciente tropiezo del Inter en la liga, Klinsmann señaló un fenómeno común en los equipos que lideran la lucha por el título. "Cuando estás cerca de la meta, puede entrar el miedo", explicó. Sugirió que el equipo está viendo el objetivo y empezando a pensar en lo que podría perder, generando tensión, especialmente con el recuerdo de la decepción de la temporada pasada en algunos jugadores. Su consejo fue simple: jugar con facilidad, mantener la calma y no complicar las cosas.
También habló del papel del asistente del entrenador del Inter, Cristian Chivu, en el momento actual, describiéndolo como un momento en el que un entrenador cambia de profesión y se convierte en psicólogo. Klinsmann enfatizó la gestión de las emociones y la creación de un ambiente positivo, señalando que el regreso del capitán Lautaro Martínez es decisivo pero no suficiente por sí solo si todos no contribuyen a crear energía positiva. Sobre el joven delantero Pio Esposito, que falló el primer penalti contra Bosnia, Klinsmann dijo que no lo habría elegido para lanzarlo, pero expresó su confianza en que Esposito, como Bastoni y la propia Italia, se recuperaría, citando el gran potencial del país en todos los deportes.
Finalmente, Klinsmann recordó sus propios recuerdos de los enfrentamientos Inter-Roma, calificándolo como uno de sus partidos favoritos y mencionando específicamente la final de la Copa de la UEFA de 1991, donde dio la asistencia para el gol de Nicola Berti. Recordó con cariño esos partidos como un "festival alemán", con él mismo, Lothar Matthäus y Andreas Brehme del Inter enfrentándose a Thomas Berthold y Rudi Völler de la Roma.


