
Kompany, tras la sufrida victoria del Bayern ante el Friburgo, ya piensa en el choque contra el Madrid
El entrenador del Bayern de Múnich, Vincent Kompany, ha subrayado la importancia de superar partidos difíciles después de que su equipo remontara para asegurar una victoria por 3-2 sobre el SC Friburgo el sábado. El triunfo, que vio a los campeones alemanes remontar una desventaja de 2-0, proporciona un impulso moral de cara a su crucial partido de ida de cuartos de final de la Champions League contra el Real Madrid este martes.
Tras el partido en el Europa-Park Stadion, Kompany reconoció las dificultades iniciales de su equipo, al tiempo que elogió a sus oponentes. "Creo que empezamos bien. En la primera parte del primer tiempo, encontramos buenos espacios, pero el último toque no fue el adecuado", dijo Kompany. "Pero también debemos reconocer el mérito del rival, que lo dio todo ante su afición. Por eso nos resultó tan difícil".
El técnico belga enmarcó la naturaleza desafiante del encuentro como una parte inevitable y valiosa de una larga campaña. "Eso es parte del fútbol. No se puede ganar todos los partidos 3-0 o 4-0 con un fútbol vistoso. Hay que vivir este tipo de emociones durante una temporada", explicó. Kompany expresó su satisfacción por asegurar los tres puntos de la Bundesliga, afirmando: "De hecho, estoy contento con los tres puntos porque sabía que sería difícil [hoy contra el SC Friburgo]".
El resultado mantiene vivas las ambiciones domésticas del Bayern mientras continúa persiguiendo al Bayer Leverkusen en la cima de la tabla, aunque el enfoque inmediato ahora se desplaza por completo a la competición europea. La victoria remontada, lograda gracias a los goles de Mathys Tel, Jamal Musiala y Eric Maxim Choupo-Moting, demuestra una resistencia que será esencial contra los actuales campeones españoles.
La primera temporada de Kompany al frente del equipo ha estado marcada por la adaptación a las presiones de dirigir un club con las expectativas del Bayern. Esta victoria, que pone a prueba el carácter del equipo, tras una trayectoria irregular, ofrece una demostración oportuna de su espíritu de lucha. El rendimiento contra el Friburgo, especialmente en la segunda mitad, proporcionará una plantilla para la intensidad necesaria para competir con el Real Madrid de Carlo Ancelotti en el Allianz Arena.
Para el Friburgo, el partido representa otro caso de acercarse a un rival de primer nivel pero finalmente quedarse corto, un tema recurrente en su sólida temporada bajo la dirección de Christian Streich. La derrota los deja en novena posición mientras aspiran a asegurar la clasificación para Europa por tercer año consecutivo. La consecuencia inmediata para el Bayern, sin embargo, se centra en la preparación para uno de los partidos más importantes del calendario del club, con Kompany esperando que el impulso de una remontada dramática pueda alimentar su desafío europeo.



