
La celebración del Scudetto del Inter se retrasa tras la remontada del Torino
La celebración del título de la Serie A del Inter se vio pospuesta tras un empate 2-2 en su visita al Torino el viernes por la noche, un resultado que deja a Simone Inzaghi necesitando tres puntos más para asegurar el Scudetto. El líder de la liga se había adelantado con dos goles gracias a los tempranos tantos de Hakan Calhanoglu y Marcus Thuram, pero el Torino reaccionó con coraje, con Duvan Zapata e Ivan Ilic marcando en los últimos 20 minutos para repartirse los puntos.
Cristian Chivu, asistente técnico del Inter, quien habló con los medios después del partido en lugar de Inzaghi, admitió un sentimiento de arrepentimiento tras dejar escapar la victoria. Según declaraciones publicadas por La Gazzetta dello Sport, Chivu dijo que el equipo tenía el partido bajo control, pero finalmente se vio afectado por la energía tardía del Torino. "Intentamos hacer el 3-2, pero en ciertos partidos también corres el riesgo de perderlos", declaró Chivu, rindiendo homenaje a los locales por no rendirse nunca.
La pérdida de puntos llega en un período desafiante para la plantilla del Inter, con varios jugadores clave gestionando problemas de forma física. Chivu reveló que Calhanoglu y Denzel Dumfries no estaban completamente recuperados, mientras que esperaba darle minutos al defensa Alessandro Bastoni, que ha regresado recientemente a los entrenamientos. El regreso del delantero estrella Lautaro Martínez tras su lesión también se describe como un problema a largo plazo. Este contexto de tensión física, tras una temporada de inmenso esfuerzo, fue citado por el entrenador como un factor en el colapso tardío.
A pesar del revés, la posición del Inter sigue siendo dominante. Solo necesitan una victoria de sus cinco partidos restantes para conseguir su 20º título de liga italiano, lo que les valdría una segunda estrella en el escudo del club. Chivu enfatizó la necesidad de mantener la concentración, alabando a sus jugadores por una campaña histórica que les ha visto ganar 25 partidos y marcar más de 100 goles. El foco inmediato ahora se desplaza al partido del próximo fin de semana, donde una victoria destronaría oficialmente a sus rivales, el AC Milan, y confirmaría su dominio nacional.
El empate, aunque un pequeño retraso, hace poco para alterar la conclusión inevitable de la temporada de la Serie A. La importante ventaja del Inter en la cima le ha permitido gestionar la carga de trabajo de los jugadores de cara a un verano crucial, en el que se espera que el club centre sus esfuerzos en reforzar la plantilla para otra profunda participación en la Champions League. Por ahora, el último paso hacia el título sigue siendo una formalidad, con los Nerazzurri listos para sellar el acuerdo en su campo en los próximos partidos.



