El entrenador de la Juventus, Massimiliano Allegri, y el presidente John Elkann mantuvieron una reunión en la ciudad deportiva de Continassa para abordar un período frustrante tras el fracaso del equipo en clasificarse para la Champions League. El CEO del club, Damien Comolli, calificó la temporada de “fracaso”, aunque Elkann reconoció aspectos positivos del trabajo de Allegri desde su llegada en noviembre, elogiando el progreso del equipo y la plantilla que ha reunido a pesar de heredar jugadores de la anterior gestión.
La reunión se centró en la necesidad de importantes refuerzos en la plantilla –se habla de cinco o seis jugadores– y una evaluación crítica de la actividad de traspasos reciente. Tanto Allegri como Elkann se mostraron sorprendidos por el colapso de los acuerdos para el portero del Liverpool, Alisson, y el lateral izquierdo escocés, Andrew Robertson. La Juventus había dado tiempo a Alisson hasta después del Mundial para intentar concretar su fichaje, pero el Liverpool se mantuvo firme en su postura. El posible traspaso de Robertson fracasó debido a un estancamiento en las negociaciones entre el equipo de traspasos de la Juventus y los representantes del jugador, quien finalmente optó por un traspaso al Tottenham Hotspur.
Los fallidos intentos de fichar a Alisson y Robertson recuerdan a una situación similar en enero con el delantero marroquí Youssef En-Nesyri, lo que pone de manifiesto aún más las preocupaciones sobre la estrategia de fichajes del club. Elkann y Allegri enfatizaron la necesidad de un enfoque más ágil y eficaz para la contratación de jugadores, exigiendo resultados “concretos” y menos oportunidades perdidas. Se reafirmó el puesto de Comolli como CEO, pero con una clara advertencia de que no se tolerarán más errores.
Allegri reiteró su deseo de estar centralmente involucrado en las decisiones de fichaje, colaborando estrechamente con la directiva en la identificación de objetivos y la evaluación de la idoneidad de los jugadores. Elkann apoyó esta visión, enfatizando la importancia de contar con una figura futbolística dedicada en el club. El club también se prepara para la probable salida de Dusan Vlahovic, cuya renovación de contrato se considera económicamente inviable dadas las actuales limitaciones económicas del club. La revisión de gastos de la Juventus, que refleja una tendencia entre otros clubes italianos, es un factor clave que influye en la estrategia de fichajes. Esta situación requiere un enfoque en el ojeo y una gestión controlada de la cantera, evitando la dependencia de algoritmos o intermediarios externos.
La directiva ha encomendado a Comolli la tarea de lograr mejoras tangibles en la plantilla, destinando los fondos generados por las ventas de jugadores a nuevos fichajes. El objetivo es adquirir jugadores que aporten tanto calidad como experiencia al equipo. Se le ha dado tiempo a Allegri para que trabaje con el club, pero espera una acción rápida y decisiva en el mercado de fichajes. Los fallidos movimientos por Alisson y Robertson sirven como un duro recordatorio de la necesidad de mejorar la eficiencia y tener un mercado de fichajes más exitoso.



