La Juventus tiene como objetivo generar un mínimo de 13 millones de euros en beneficios a través de la venta de jugadores antes del 30 de junio, impulsado tanto por las exigencias financieras como por la necesidad de reducir su plantilla sobredimensionada, según informa Tuttosport. El club comenzará la nueva temporada con 29 jugadores a disposición del entrenador Luciano Spalletti, una cifra que la nueva directiva bajo Carnevali pretende reducir en aproximadamente un tercio.
Las salidas de Dusan Vlahovic y Filip Kostic al final de sus contratos aliviarán algo la presión financiera, pero el regreso de los cedidos y los jugadores no sujetos a transferencias permanentes ha hinchado la plantilla a su tamaño actual. La Juventus está diferenciando entre los jugadores que están dispuestos a vender si llega una oferta adecuada y aquellos que se consideran directamente prescindibles.
Lois Openda es identificado como un jugador clave que el club busca transferir, aunque una obligación contractual les impide aceptar una pérdida sobre los 45 millones de euros que pagaron originalmente por él. A pesar de una temporada decepcionante con la Juventus, que llevó a su exclusión de la selección de Bélgica para el Mundial, Openda ha despertado el interés de varios clubes en el extranjero. Eintracht Frankfurt, donde jugó anteriormente, Lens en Francia, y equipos de la Premier League como Leeds, Nottingham Forest y Everton han expresado su interés, según los informes.
La Juventus busca una cesión con opción de compra, con condiciones fácilmente alcanzables, para facilitar la salida de Openda. Otros jugadores que podrían abandonar el club incluyen a Arek Milik, Edon Zhegrova, Nico Gonzalez, Douglas Luiz, Arthur Melo y, potencialmente, incluso Hans Nicolussi Caviglia. El club también está abierto a ofertas por Bremer, aunque una cláusula de rescisión de 58 millones de euros se activará en julio. Si bien algunos jugadores como Kalulu son considerados intocables, se anticipa una importante renovación de la plantilla este verano.




