La Juventus está siguiendo de cerca al delantero del Tottenham Hotspur, Richarlison, como posible objetivo de fichaje en caso de que su intento de contratar a Randal Kolo Muani no prospere, según informan medios italianos. El internacional brasileño ha tenido una carrera llena de altibajos, superando una difícil crianza y luchando contra la depresión para convertirse en un jugador destacado en la Premier League.
Richarlison de Andrade nació en Nova Venecia, Brasil, en 1997, y creció en circunstancias humildes. Siempre ha utilizado su plataforma para retribuir a su comunidad, priorizando la inversión en su familia y futuro por encima de compras extravagantes. En su juventud, trabajó en diversos empleos, como vendedor de helados y limpiador de coches, antes de ser encaminado hacia el fútbol por el entrenador Fidel Carvalho. Carvalho reconoció su talento y le ayudó a evitar un camino potencialmente problemático, señalando que muchos de sus amigos de la infancia terminaron encarcelados.
Después de progresar a través de las categorías inferiores del America, Richarlison se trasladó al Fluminense antes de conseguir un traspaso al Watford en 2018 por unos 12 millones de euros. Un año después, el Everton invirtió 50 millones de euros para llevárselo a Goodison Park, donde se consolidó como un prolífico goleador, marcando 53 goles en 152 partidos a pesar de su versatilidad como delantero centro y extremo izquierdo. En enero de 2020, el Everton rechazó, según los informes, una oferta de 100 millones de euros por el jugador.
Se unió al Tottenham en el verano de 2022 por una cifra de 70 millones de euros, pero vio limitadas sus oportunidades debido a la presencia de Harry Kane. A pesar de una relación complicada con el entonces entrenador Antonio Conte, Richarlison se convirtió en un jugador clave para la selección brasileña, culminando con una espectacular chilena contra Serbia en el Mundial de 2022, que ganó el premio al mejor gol del torneo y fue nominado al premio Puskas. Sin embargo, tras el Mundial, reveló públicamente su lucha contra la depresión, admitiendo que había considerado dejar el fútbol. Citó una dolorosa separación de su agente de larga data como un factor contribuyente a sus problemas de salud mental.
Richarlison ha recuperado desde entonces su forma, ganando la Europa League con el Tottenham y desempeñando un papel vital en su exitosa lucha contra el descenso la temporada pasada. Su contrato con el Tottenham expira en un año, y su salario de poco más de 3 millones de euros netos al año se considera asequible para la Juventus. El entrenador Massimiliano Allegri está, según los informes, interesado en sus habilidades técnicas y experiencia, lo que lo convierte en una opción atractiva si el club no puede asegurar a Kolo Muani.



