La posible designación de Zinédine Zidane como nuevo seleccionador de la selección francesa podría requerir una exención especial del Ministerio de Deportes, según informa L’Équipe. La situación se deriva de una nueva legislación sobre la gobernanza del deporte profesional, específicamente en lo que respecta a los límites salariales.
La Asamblea Nacional francesa aprobó recientemente una ley, que se espera que se adopte formalmente a finales de julio, que establece un techo salarial de 450.000 euros anuales para los líderes de las organizaciones deportivas con financiación pública, una cifra comparable a la del presidente de un establecimiento industrial y comercial estatal. Si bien son posibles excepciones con la aprobación del Ministerio de Deportes, la ley introduce un obstáculo importante para la contratación de Zidane.
Se informa que el actual seleccionador francés, Didier Deschamps, gana alrededor de 3,8 millones de euros anuales, sin incluir bonificaciones. Esta cifra excede con creces el límite salarial propuesto, y cualquier intento de ofrecer a Zidane un salario comparable requeriría una solicitud formal de una derogación ministerial. La Federación Francesa de Fútbol (FFF) aún no ha confirmado si Zidane ha firmado un contrato, manteniendo silencio sobre el asunto.
La nueva ley tiene como objetivo regular las finanzas del fútbol francés y garantizar una mayor transparencia en la remuneración de los líderes. Refleja una tendencia más amplia hacia una mayor supervisión del gasto dentro del deporte. La posible necesidad de una exención especial para nombrar a Zidane destaca el impacto inmediato de la legislación en los nombramientos de entrenadores de alto perfil. Esta situación podría conducir a negociaciones entre la FFF y el Ministerio de Deportes, estableciendo potencialmente un precedente para futuros nombramientos. El resultado será seguido de cerca por otras asociaciones nacionales y clubes que operen dentro del nuevo marco regulatorio.



