
La RDP del Congo celebra una histórica clasificación para el Mundial
La selección nacional de fútbol de la República Democrática del Congo ha sido recibida como héroes nacionales tras conseguir su primera clasificación para la Copa Mundial de la FIFA desde 1974. El equipo, conocido como los Leopardos, aseguró su lugar en el torneo de 2026 con una victoria por 1-0 en la repesca contra Jamaica en Guadalajara, desatando celebraciones masivas en todo el país.
Joris Kayembe, defensa del Genk y jugador clave de la selección, describió las escenas a su regreso a la capital, Kinshasa. Según Kayembe, en declaraciones al medio belga Belang van Limburg, el autobús del equipo tardó cinco horas en recorrer los 20 kilómetros desde el aeropuerto hasta el palacio presidencial, un trayecto que normalmente tomaría minutos, debido a los millones de personas que se congregaron en las calles para celebrar. "Había entre tres y cuatro millones de personas a lo largo de la ruta y muchos estaban llorando", relató Kayembe. "Ahora somos verdaderos héroes del pueblo".
En reconocimiento a su histórico logro, el presidente Félix Tshisekedi otorgó a cada miembro de la selección el título de "Caballero de la Orden Nacional" y una importante recompensa. Según Kayembe, el premio total para los jugadores incluye una suma de un millón de euros, un coche nuevo y una casa para cada miembro del equipo. Este gesto sin precedentes subraya la monumental importancia de la clasificación para la nación, que no aparecía en un torneo mundial desde hace 52 años en Alemania Occidental.
El entrenador del equipo, Sébastien Desabre, y su plantilla fueron homenajeados en el Palais de la Nation, donde fueron condecorados. Los jugadores también fueron honrados con un día festivo nacional, que paralizó al país entero para honrar su logro. La clasificación se aseguró con un único gol de Cédric Bakambu en el minuto 90 del playoff intercontinental, un momento que ahora ha entrado en el folclore futbolístico congoleño.
De cara al futuro, la RDP del Congo ha sido emparejada en un desafiante Grupo H para el Mundial de 2026, donde se enfrentará a Portugal, Colombia y Uzbekistán. Kayembe, que juega en el Genk, ya ha fijado la mirada del equipo en una buena actuación en el torneo. "Queremos demostrar que el Congo es una gran nación futbolística", afirmó, aspirando al menos a un puesto entre los mejores terceros clasificados para avanzar desde la fase de grupos. Los jugadores ahora regresarán a sus clubes, con Kayembe volviendo al Genk, llevando consigo las esperanzas de una nación que ha redescubierto su pasión por el fútbol a través de esta hazaña histórica.

