La Roma está trabajando activamente para concretar los fichajes de Antonio Nusa, procedente del RB Leipzig, y Santiago Castro, del Bologna, según informan medios italianos. El club ha redirigido su atención tras no lograr los fichajes de Mason Greenwood y Crysencio Summerville, con el objetivo de fortalecer sus opciones ofensivas de cara a una temporada que incluye la Liga de Campeones.
Nusa, internacional noruego que impresionó en el reciente Mundial, es considerado un objetivo clave para Gian Piero Gasperini. Sin embargo, su fichaje será complicado, ya que el RB Leipzig exige una tarifa de entre 55 y 60 millones de euros, cifra influenciada por el interés de varios clubes de la Premier League. El grupo propietario de la Roma ha autorizado, según se informa, la apertura de negociaciones, demostrando su compromiso financiero a pesar del elevado precio, habiendo destinado previamente 50 millones de euros a Summerville. El club también está monitorizando alternativas como El Mala (Colonia), Bobb (Fulham) y Luiz Henrique (Zenit), pero Nusa sigue siendo su prioridad.
Paralelamente a la búsqueda de Nusa, la Roma está avanzando significativamente en sus esfuerzos por fichar a Castro, del Bologna. Gasperini se siente atraído por la versatilidad y el toque sudamericano de Castro, viéndolo como un posible reemplazo de Malen y una opción para la banda izquierda, posición en la que destacó durante su etapa en Vélez. Castro ha superado a Nicolò Tresoldi en las estimaciones del club, siendo su capacidad para jugar en múltiples posiciones un factor clave en la nueva estrategia. Al Bologna se le han ofrecido 35 millones de euros por el argentino, y el acuerdo podría complicarse aún más con la posible inclusión de otro jugador de la Roma, posiblemente Robinio Vaz.
La Roma también está considerando otras opciones defensivas, incluido Israel Reyes del Club América, valorado en 8 millones de euros, pero el foco inmediato sigue siendo reforzar el ataque. Estos movimientos señalan la ambición de la Roma de competir en lo más alto de la Serie A y tener un impacto significativo en la Liga de Campeones, y le proporcionarían a Gasperini una mayor flexibilidad táctica en el tercio final.




