La Lazio se enfrenta a posibles restricciones en el mercado de fichajes tras superar ligeramente el límite permitido para su ratio de costes e ingresos, según un comunicado del club publicado anoche. El club superó el umbral de 0,7 para los costes laborales totales, una cifra determinada por una comisión independiente encargada de supervisar las finanzas de los clubes de fútbol profesionales en Italia.
Sin embargo, la Lazio confía en rectificar la situación utilizando sus reservas financieras existentes y créditos pendientes. La evaluación de la comisión se basa en cifras a 31 de marzo, y el club confía en que se puedan realizar ajustes para cumplir con los requisitos antes de que se abra por completo el mercado de fichajes. De tener éxito, la Lazio podría operar en el mercado de fichajes sin necesidad de ventas de jugadores equivalentes para financiar nuevas adquisiciones, una situación de la que disfrutó durante el mercado de fichajes de enero.
Junto con las preocupaciones financieras, la Lazio está trabajando activamente en las salidas de jugadores. El defensa Alessandro Romagnoli está a punto de completar su traspaso al Al Sadd, y se espera un anuncio oficial en breve. El traspaso generará una tarifa de 3,5 millones de euros para la Lazio, mientras que se espera que Romagnoli firme un contrato de tres años con el club catarí, ganando 6 millones de euros por año.
Ingresos adicionales se añadirán a las arcas de la Lazio a través de una cláusula de reventa activada en el traspaso de Vedat Muriqi del Mallorca al Fenerbahce. La Lazio recibirá 2,7 millones de euros del acuerdo, lo que representa su parte de los beneficios obtenidos por el Mallorca en la venta. Romagnoli se unió a la Lazio en 2022 procedente del AC Milan, disputando más de 80 partidos con el club. El traspaso al Al Sadd representa una importante oportunidad financiera tanto para el jugador como para la Lazio, al tiempo que permite al club italiano abordar su situación financiera y potencialmente realizar más fichajes este verano.



