
Investigan al jefe de árbitros italianos, Gianluca Rocchi, por fraude deportivo
Gianluca Rocchi, el jefe de los árbitros de la Serie A y la Serie B de Italia, ha sido objeto de una investigación por parte de la Fiscalía de Milán por presunta complicidad en fraude deportivo. La investigación, que ha causado conmoción en el fútbol italiano, se centra en incidentes arbitrales de dos partidos, incluida una polémica decisión sobre un penalti en un partido entre Udinese y Parma la temporada pasada y una falta crucial no señalada en la victoria del Inter 2-1 sobre el Hellas Verona el 8 de enero de 2024.
El partido contra el Verona se ha convertido en el foco principal de la investigación. En ese encuentro, el defensor del Inter, Alessandro Bastoni, parecía haber golpeado con el codo a Ondrej Duda del Verona en la jugada que condujo al gol de la victoria del Inter, marcado por Davide Frattesi. La falta no fue sancionada por el árbitro en el campo, Michael Fabbri, ni fue corregida por los árbitros del VAR, liderados por el asistente de video Marco Nasca. Según audios filtrados publicados por los medios italianos, se escuchó a Nasca exclamando "¡Pitido, por el amor de Dios!" al ver a un jugador caer, pero la revisión se centró posteriormente en una posible posición de fuera de juego y el gol fue validado.
Fabbri explicó más tarde su decisión sugiriendo que Duda había recurrido a la picardía, afirmando que el jugador "se levanta, me mira y luego vuelve a caer, eso es astucia". Esta interpretación fue fuertemente cuestionada por el Verona en ese momento y ahora está bajo escrutinio legal. El entonces entrenador del club, Marco Baroni, y el director deportivo, Sean Sogliano, hicieron duras críticas después del partido, con Sogliano sugiriendo que alguien "por encima del VAR" podría haber decidido que el gol fuera válido, un comentario que ahora tiene un peso significativo dada la investigación por fraude.
Rocchi ya había abordado la controversia anteriormente en una enérgica defensa de sus árbitros en una cumbre de árbitros en Coverciano. Afirmó que las insinuaciones sobre el partido habían sido transmitidas al equipo legal de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y defendió la naturaleza subjetiva de la decisión, al tiempo que admitía errores esperados en un sistema que invierte en árbitros jóvenes. "Somos gente decente", dijo Rocchi. "Si el problema soy yo, estoy dispuesto a dar un paso al lado".
La investigación plantea profundas preguntas sobre la integridad y el funcionamiento del sistema VAR en el fútbol italiano de primer nivel. Los fiscales están examinando si hubo alguna manipulación deliberada o influencia indebida en el proceso de arbitraje que pueda constituir un fraude. Si bien no se han presentado cargos formales, la simple apertura de una investigación contra una figura tan importante proyecta una larga sombra sobre los órganos administrativos y de arbitraje de la liga.
El resultado de este proceso legal podría tener importantes implicaciones para el liderazgo del arbitraje italiano y la confianza pública en la imparcialidad del deporte. Por ahora, Rocchi permanece en su cargo como designador, pero es probable que la FIGC se enfrente a una creciente presión para proporcionar transparencia a medida que los fiscales de Milán continúan su trabajo.


