El AC Milan está adaptando su estructura de liderazgo a medida que se acerca la ventana de fichajes de verano, tras la destitución de varias figuras clave en su área deportiva el 25 de mayo. El club continúa buscando a Markus Krösche y Niko Hardung del Eintracht Frankfurt, pero al mismo tiempo está preparando una cadena de mando interna para gestionar la actividad de fichajes, según informan los medios italianos.
Tras la salida del anterior director deportivo Giorgio Furlani, sus poderes de fichaje han sido transferidos a Massimo Calvelli, miembro del consejo de administración del club. Calvelli ha recibido delegaciones específicas para actuar en nombre del club, aunque no aspira al puesto de Director Ejecutivo. Ya ha supervisado transacciones recientes, incluida la recompra de Francesco Camarda, la venta de Chaka Traore y la adquisición del joven Guernier, de 18 años, para el equipo reserva.
Si bien Calvelli se encargará de los aspectos burocráticos y financieros, el club está buscando candidatos internos para llenar el vacío dejado por la fallida búsqueda de Krösche y Hardung. Jovan Kirovski, anteriormente con Milan Futuro, está surgiendo como un fuerte contendiente, habiendo sido recomendado por Zlatan Ibrahimovic hace dos años. El paso de Kirovski por Milan Futuro vio un decepcionante descenso a la Serie D y una inversión significativa que no dio resultados, pero, según los informes, mantuvo una reunión con el propietario Gerry Cardinale en el momento de la reestructuración más amplia.
Sin embargo, Kirovski actualmente carece de la licencia federal necesaria para actuar como director deportivo. Aquí es donde entra en juego Donato Lomonte, que ha sido recientemente nombrado jefe de ojeadores, reemplazando a Moncada. Lomonte posee la licencia requerida y podría servir como director deportivo ‘de forma provisional’. Este cambio permitiría a Bobby Gardiner, actualmente responsable de análisis y programación, asumir la coordinación de los esfuerzos de ojeo. La situación sigue siendo fluida, pero el club está intentando establecer una estructura funcional para comenzar a planificar la próxima temporada, con el nuevo entrenador Paulo Fonseca a la espera de claridad sobre los posibles fichajes y salidas a medida que se acerca el inicio de la pretemporada en menos de un mes.
Esta estructura provisional no se considera una solución a largo plazo, pero permite al Milan iniciar la actividad de fichajes mientras continúa explorando opciones externas.




