El seleccionador de Paraguay, Gustavo Alfaro, ha anunciado la lista definitiva de 26 jugadores para la Copa Mundial de la FIFA 2026, marcando el regreso del país al torneo por primera vez desde 2010. La convocatoria incluye al delantero del Estrasburgo, Julio Enciso, y al defensa del Sunderland, Omar Alderete, ambos jugadores clave que se espera que contribuyan significativamente a la campaña de Paraguay.
Miguel Almiron, exjugador del Newcastle United y actualmente en el Atlanta United, también figura en la selección de Alfaro. Almiron aporta una considerable experiencia y potencia ofensiva a la Albirroja, habiéndose consolidado como una figura destacada en la Major League Soccer. Paraguay alcanzó las cuartos de final en 2010, perdiendo ante la eventual campeona, España.
El equipo paraguayo se enfrentará a un desafiante Grupo D junto a los anfitriones, Estados Unidos, Australia y Turquía. Este grupo se considera abierto, ofreciendo a Paraguay la oportunidad de replicar su sólida actuación del Mundial de 2010. La composición de la plantilla refleja una mezcla de veteranos experimentados y talentos emergentes, con el objetivo de superar la competitiva fase de grupos.
Las opciones en la portería incluyen a Gatito Fernández del Cerro Porteño, Orlando Gill del San Lorenzo y Gastón Oliveira del Olimpia. La línea defensiva cuenta con jugadores de diversas ligas, incluyendo a Juan Cáceres, que juega en el Dynamo Moscow, y a Gustavo Gómez del Palmeiras. Las opciones en el mediocampo incluyen a Damián Bobadilla del São Paulo y a Diego Gómez del Brighton & Hove Albion. La línea de ataque está liderada por Almiron y Enciso, junto a Isidro Pitta del Red Bull Bragantino y Ramón Sosa del Palmeiras. La inclusión de estos jugadores significa un enfoque estratégico para equilibrar la solidez defensiva con el talento ofensivo, con la esperanza de dejar su huella en el torneo.
El anuncio fue oficializado por la Selección Paraguaya en redes sociales el 1 de junio de 2026, generando entusiasmo y orgullo nacional en todo el país. Se ha declarado un día festivo en Paraguay tras su clasificación para el Mundial, lo que demuestra la importancia del torneo para la nación.



