
El plan de Malagò para Italia: Allegri como entrenador con Ranieri en un rol técnico
Giovanni Malagò, en caso de ser elegido presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), nombraría a Massimiliano Allegri como nuevo seleccionador de la selección italiana, según informan los medios de comunicación italianos. El plan, según detallan fuentes cercanas al ex presidente del CONI, también incluiría a Claudio Ranieri como director técnico, coordinando entre el primer equipo y las diversas selecciones juveniles. Este proyecto estructurado está diseñado para mirar más allá de los próximos dos años que conducen al Campeonato de Europa y la Liga de Naciones, con el objetivo principal de un regreso exitoso a la fase final del Mundial, una competición que Italia se ha perdido durante tres ediciones consecutivas.
La aparición de este supuesto plan ha enfriado, según se informa, las posibilidades de Antonio Conte, que había sido considerado el favorito. Las fuentes sugieren que las consideraciones financieras son un factor, ya que Conte tendría que aceptar un salario significativamente menor con la selección nacional que el que gana actualmente en el Napoli. Allegri, mientras tanto, está preocupado por la forma irregular del AC Milan y la incierta clasificación para la Champions League, pero se dice que está esperando para entender la dirección del mercado de entrenadores. Su contrato actual con el Milan se extiende hasta 2028, con una cláusula de prórroga automática que se activa al alcanzar determinados objetivos.
La posible participación de Ranieri se enmarca como una forma de saldar una deuda con la selección nacional, ya que, según se informa, era la primera opción del ex presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, para suceder a Roberto Mancini antes de que fuera nombrado Luciano Spalletti. El veterano entrenador declaró recientemente que estaría dispuesto a dejar su actual club, la Roma, si su alineación con la propiedad Friedkin se desvaneciera, lo que sugiere una posible disponibilidad. El informe indica que ni el Milan ni el Napoli probablemente se opondrían a que sus entrenadores aceptaran el puesto de seleccionador nacional, dadas las complejidades internas existentes en ambos clubes.
Otros nombres experimentados siguen siendo considerados para el puesto, que quedará vacante tras la marcha de Spalletti después de la Eurocopa 2024. Roberto Mancini, el último entrenador en levantar un trofeo con Italia, podría ser liberado de su contrato con el Al-Sadd catarí, pero su anterior salida de la FIGC se considera un factor complicador. Simone Inzaghi, actualmente en el Al-Hilal de Arabia Saudí, también ha sido vinculado. Aunque ha hecho referencia públicamente a su contrato actual, se cree que estaría abierto a un regreso a Italia. Una ventaja clave para Inzaghi es su dominio de la formación 3-5-2, ampliamente utilizada en la Serie A, y su pedigrí probado en competiciones eliminatorias, habiendo llevado al Inter de Milán a dos finales de la Champions League. Cualquier nombramiento requeriría una reducción sustancial del salario en comparación con el fútbol de clubes, un obstáculo común para la FIGC.

