El presidente del AJ Auxerre, Baptiste Malherbe, está intentando convencer al propietario James Zhou de que reconsidere la decisión de destituir al entrenador Christophe Pélissier, según informa L’Équipe. La noticia del inminente adiós de Pélissier salió a la luz el viernes, a pesar de haber guiado con éxito al Auxerre a la salvación en Ligue 1.
El club aún no ha anunciado oficialmente la salida de Pélissier, una situación complicada por un tecnicismo legal. Malherbe actualmente ostenta la única autoridad para firmar contratos, lo que significa que es la única persona capaz de finalizar los trámites para el despido del entrenador. Para evitar la marcha de Pélissier, Malherbe viajó a Beijing el lunes para reunirse con el propietario del club, James Zhou, y persuadirlo de que lo reconsiderara.
El director deportivo del Auxerre, David Wantier, que según los informes tiene una relación tensa con Pélissier, también tiene previsto reunirse con Zhou en los próximos días para tratar el asunto. La situación pone de manifiesto las tensiones internas dentro del club tras su exitosa lucha contra el descenso.
Pélissier se hizo cargo del Auxerre en 2021, liderándolos inicialmente al ascenso desde la Ligue 2. Posteriormente, aseguró su permanencia en la Ligue 1 durante la temporada 2022-23, un logro que aparentemente no fue suficiente para garantizar su futuro. La propiedad del club parece estar buscando un cambio en el liderazgo a pesar de haber alcanzado su objetivo principal. El resultado de las reuniones de Malherbe y Wantier con Zhou determinará el futuro de Pélissier y la dirección del club.



