
McCourt, propietario del Marsella, interviene al flexibilizar el club un riguroso campamento de entrenamiento tras la derrota
El propietario del Olympique de Marseille, Frank McCourt, intervino directamente con la plantilla y el club ha relajado un campamento de entrenamiento punitivo impuesto tras una dura derrota, según informan fuentes de RMC. Las medidas se pusieron en marcha tras una derrota por 4-1 ante el Lorient el pasado fin de semana, y se ordenó inicialmente a la plantilla permanecer en la base de entrenamiento de Commanderie desde el jueves hasta el domingo, antes de su crucial partido de la Ligue 1 contra el Niza.
En un cambio significativo, la directiva ha decidido aparentemente suavizar las restricciones, permitiendo a los jugadores regresar a sus hogares el viernes. Aún se les exige presentarse en el campo de entrenamiento el sábado para prepararse para el partido del domingo. Este cambio de enfoque se produce después de que el entrenador Habib Beye haya duplicado las sesiones de entrenamiento el martes y el miércoles en un intento de provocar una reacción de su equipo.
La situación se agravó el viernes cuando el propietario Frank McCourt realizó una visita personal para dirigirse a toda la plantilla. El empresario estadounidense habló al grupo, instándoles a asumir la responsabilidad y a hacer todo lo posible para asegurar una plaza en la Liga de Campeones. Su participación directa subraya la creciente presión y la importancia de la situación actual del club.
La temporada del Marsella está en juego, ya que ocupa el sexto puesto de la Ligue 1, a cinco puntos de las plazas automáticas para la Liga de Campeones. Una victoria contra el Niza, que también lucha por el descenso pero llega en forma tras alcanzar la final de la Copa de Francia, se considera esencial para reavivar sus esperanzas de entrar en el 'top three'. El Olympique Lyonnais, actualmente en tercera posición, solo tiene dos puntos de ventaja, lo que hace que la carrera por los puestos europeos sea intensamente competitiva.
La decisión de suavizar el rigor del campamento sugiere un intento de la directiva del club de gestionar la moral de los jugadores antes de un partido decisivo para la temporada. La dura derrota ante el Lorient había provocado una importante agitación interna, lo que motivó las medidas drásticas iniciales. La forma en que la plantilla responda a esta mezcla de disciplina y conciliación será fundamental, ya que el partido contra el Niza ahora tiene un peso enorme para el futuro deportivo y financiero del club.



