La Juventus está preparada para invertir en el fortalecimiento de su plantilla de cara a la próxima temporada, independientemente de su participación en la Champions League o la Europa League, según informes del club. A pesar de perderse los ingresos de la Champions League – estimados entre 55 y 60 millones de euros – los 'bianconeri' han implementado un plan de recuperación financiera que está mostrando resultados positivos.
El rendimiento financiero del club ha mejorado constantemente en los últimos años, pasando de unas pérdidas de 239 millones de euros en 2021-22 a 199 millones de euros en 2023-24, y se proyecta que alcance los 58 millones de euros en 2024-25. Esta mejora se verá impulsada aún más por un pago único de indemnización de IMG por los derechos de televisión pasados, que supera los 20 millones de euros, lo que impactará positivamente en el balance. Fundamentalmente, el club se ha centrado en gestionar los costes y aumentar los ingresos.
En los últimos tres o cuatro años, la Juventus ha reducido los gastos en aproximadamente 150 millones de euros, y los salarios de los jugadores han disminuido otros 10 millones de euros en la primera mitad de la temporada 2025-26. Se espera que la finalización de los contratos de jugadores como Dusan Vlahovic, Filip Kostic y Federico Rugani, junto con las renovaciones contractuales con pagos amortizados, reduzcan los costes en otros 20-30 millones de euros para la temporada 2026-27. El club también está gestionando activamente las cesiones de jugadores, un área que anteriormente era problemática.
Para compensar la pérdida de ingresos por no estar en la Champions League, la Juventus pretende aumentar los ingresos por la venta de jugadores. Si bien han promediado 60 millones de euros en ventas de jugadores en los últimos años, su objetivo es alcanzar cerca de 100 millones de euros en 2026-27. El club también prevé un aumento de los ingresos por las localidades premium del estadio y los patrocinios, pero las ventas de jugadores serán vitales. La Juventus actualmente cumple con las regulaciones de 'fair play' financiero de la UEFA y la FIGC, incluido el ratio de coste de la plantilla y el coste general del empleo. También están abordando las pérdidas pasadas a través de un acuerdo de conciliación con la UEFA, que implicará una multa y un plan de reembolso a lo largo de tres o cuatro años.
El club cree que está bien posicionado para realizar las adquisiciones necesarias para satisfacer las ambiciones de la afición, evitando un ciclo negativo en el que las restricciones financieras afecten a la competitividad deportiva y al crecimiento de los ingresos. El CEO de la Juventus, Damien Comolli, ha sido fundamental en esta reestructuración financiera.




