El Inter de Milán, bajo la nueva propiedad de Oaktree, está a punto de abandonar su reciente estrategia de fichar jugadores libres, una práctica que ha dado resultados notables en las últimas temporadas. Según informes de fuentes periodísticas italianas, el club dejará de adquirir jugadores cuyos contratos hayan expirado, como Marcus Thuram y Hakan Calhanoglu, y en su lugar se centrará en jóvenes talentos.
Este cambio de política se produce porque Oaktree busca implementar un enfoque más estadounidense en las transferencias, priorizando a jugadores menores de 25 años –siendo Manuel Akanji la única excepción el pasado verano– y limitando el gasto financiero en salarios de agentes libres veteranos. Si bien el club se ha beneficiado anteriormente de la incorporación de jugadores experimentados sin coste de transferencia, las comisiones de los agentes asociadas son, según los informes, un punto de discordia para el nuevo grupo propietario.
La plantilla actual del Inter cuenta con cinco jugadores que llegaron tras la expiración de sus contratos anteriores: Alessandro Di Gennaro, Hakan Calhanoglu, Piotr Zielinski, Henrikh Mkhitaryan y Marcus Thuram. A pesar del éxito de jugadores como Calhanoglu, que se ha convertido en una figura clave en el centro del campo, el club parece estar abandonando este modelo. El mandato del anterior propietario, Zhang, solía ver la adquisición de agentes libres con diversos grados de éxito. Andre Onana, por ejemplo, generó un beneficio neto de más de 50 millones de euros para el Inter después de una sola temporada, mientras que Stefan de Vrij proporcionó años de sólida dirección defensiva.
El ex director deportivo del Inter, Beppe Marotta, que también empleó esta estrategia en la Juventus –incorporando a jugadores como Andrea Pirlo, Paul Pogba y Dani Alves– tendrá que adaptarse a la nueva dirección. Sin embargo, la decisión de Oaktree señala un claro cambio en la filosofía de transferencias, que podría afectar a la estrategia de fichajes del club en los próximos mercados. El cambio tiene como objetivo evitar importantes comisiones de agentes y centrarse en la creación de valor a largo plazo a través de jugadores más jóvenes. Este cambio podría influir en la capacidad del Inter para atraer a agentes libres establecidos en el futuro, pero tiene como objetivo crear un modelo financiero más sostenible.



