El Liverpool ha mostrado interés en fichar al delantero del Barcelona, Ferran Torres, desafiando potencialmente la búsqueda del Paris Saint-Germain por el internacional español, según informes desde Francia. Torres marcó recientemente el gol de la victoria en la final del Mundial para España contra Argentina, lo que aumentó su perfil y atrajo la atención de varios clubes importantes.
Torres tiene actualmente dos años de contrato con el Barcelona, pero el club estaría abierto a vender al jugador de 26 años tras la salida de Robert Lewandowski como agente libre. El Barcelona ha identificado a Julian Alvarez del Atlético de Madrid como un objetivo prioritario y probablemente utilizaría los fondos de una venta de Torres para financiar el fichaje del delantero argentino.
Anteriormente en el Manchester City, donde llegó en 2020 antes de pasar al Barcelona en enero de 2022 por una tarifa de 55 millones de euros, Torres se ha convertido en un jugador constante para el equipo catalán. La temporada pasada, marcó 21 goles en 49 partidos con el Barcelona, a menudo como una opción de rotación. Su versatilidad en la línea de ataque se considera un activo clave.
El PSG había surgido como el principal candidato para fichar a Torres, con el entrenador Luis Enrique supuestamente deseoso de reunirse con su compatriota tras el traspaso de Goncalo Ramos al AC Milan. Los campeones franceses también están buscando los fichajes de Maghnes Akliouche y Yan Diomande, pero ven a Torres como una incorporación significativa a sus opciones de ataque. Sin embargo, L’Equipe informa, a través de GFFN, que el Liverpool ahora está dispuesto a competir con el PSG por la firma del jugador. Torres está valorado actualmente en alrededor de 42,2 millones de euros, según los datos de Valor de Transferencia Estimado. Un acuerdo a ese precio podría representar una buena inversión para el Liverpool, dada su situación contractual y su probada capacidad goleadora. La posible llegada de Torres podría proporcionar a Andoni Iraola valiosas opciones de ataque durante su primera temporada como entrenador del Liverpool.




