
Lotito y Abodi reclaman una reforma radical de la gobernanza del fútbol italiano
Claudio Lotito, presidente de la Lazio y senador italiano, ha solicitado al gobierno que nombre a un comisionado de alto perfil para supervisar una reforma completa de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). Durante una audiencia parlamentaria con el Ministro de Deportes, Andrea Abodi, Lotito argumentó que el modelo de gobernanza actual está desactualizado y requiere una revisión radical. Propuso la instalación de un comisionado internacional, apoyado por una comisión deportiva especializada, con un mandato que se extendería hasta finales de 2028 para reescribir los estatutos fundamentales de la federación.
La contundente intervención de Lotito pone de manifiesto la profunda crisis que atraviesa el fútbol italiano tras el fracaso del equipo nacional en clasificarse para un tercer Mundial consecutivo. Afirmó que el gobierno tiene las herramientas para intervenir si existe una verdadera voluntad de reconstruir el deporte desde sus cimientos. “La cuestión es refundar”, dijo Lotito, según informes de la audiencia. “El fútbol necesita reformas que comiencen desde la ley fundamental”. Cree que un proceso liderado por un comisionado podría resolver los problemas sistémicos en un año, ya que los problemas centrales son bien conocidos y recurrentes.
El presidente de la Lazio fue particularmente crítico con las próximas elecciones para un nuevo presidente de la FIGC, que se llevarán a cabo bajo una ley electoral de 45 años. Describió un sistema donde el poder está fragmentado, con la Serie A, que genera la mayor parte de los ingresos, teniendo solo el 18% de la cuota de voto, mientras que el fútbol amateur tiene el 34%. “¿Cómo puede ser elegido alguien en un sistema donde no existen mayorías?”, preguntó Lotito, sugiriendo que los candidatos se ven obligados a compromisos insostenibles en lugar de ser elegidos con un programa de reforma claro.
El Ministro de Deportes, Andrea Abodi, se hizo eco de la necesidad de un cambio sistémico, instando a las partes interesadas a aprender de la reciente “catástrofe deportiva”. Enfatizó que el enfoque debe estar en desarrollar un programa coherente para el futuro en lugar de simplemente cambiar el liderazgo. “Quiero la certeza razonable de que no se trata solo de un cambio de presidentes, sino de un cambio de sistema”, declaró Abodi. Destacó la necesidad de conciliar los intereses contrapuestos dentro del juego para hacer que el fútbol italiano sea más competitivo tanto en el campo como socialmente.
Una parte clave de las reformas propuestas implica el desarrollo juvenil. Abodi reveló que se ha redactado una nueva regulación de agentes y está a la espera de ser adoptada por la FIGC y el Comité Olímpico Italiano (CONI). También criticó una reciente decisión de la federación de recortar en un 50% las bonificaciones para el entrenamiento juvenil, argumentando que contradice los esfuerzos por fortalecer las academias después de que se aboliera una anterior norma contractual relacionada con el deporte. El ministro pidió un “esfuerzo de equipo” para proteger y fomentar el talento italiano joven, que considera esencial para revitalizar la selección nacional.
Las declaraciones combinadas de un destacado presidente de club y el ministro de gobierno a cargo del deporte señalan una creciente impaciencia política e institucional con el estado actual de la gobernanza del fútbol italiano. Con la presidencia de la FIGC vacante y la selección nacional en una prolongada racha negativa, la presión aumenta para lograr reformas estructurales que vayan más allá de simples cambios administrativos. Las propuestas sugieren un posible movimiento hacia un período de administración extraordinaria, donde un comisionado externo estaría facultado para implementar cambios radicales en la organización y los estatutos de la federación.



