Paolo Maldini y Leonardo estarían considerando dimitir de sus puestos en la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) apenas dos semanas después de ser nombrados para reconstruir la selección nacional, según informa Sky Sport Italia.
Las posibles salidas se deben a un desacuerdo sobre el nombramiento de Andrea Pirlo como nuevo seleccionador nacional. Las reuniones programadas para el lunes entre los representantes de Pirlo y la FIGC han sido canceladas tras la polémica en torno a los vínculos de Pirlo con Fonbet, una casa de apuestas deportiva rusa.
Pirlo ha declarado que su colaboración con Fonbet es puramente “comercial y deportiva” y no implica ninguna dimensión política. Sin embargo, se informa que Maldini y Leonardo habían convertido a Pirlo en la figura central de su proyecto, visualizándolo como un entrenador que evolucionaría junto a una Nazionale en reconstrucción.
Se dice que el dúo aceptó sus cargos con la garantía de poder elegir al seleccionador nacional. Si la FIGC finalmente nombra a un entrenador que no se alinea con su visión, ambos podrían dimitir de sus puestos.
Los medios italianos ya especulan sobre posibles alternativas, mencionando a Antonio Conte y Roberto Mancini como posibles candidatos para el puesto de entrenador. Giorgio Chiellini, Claudio Ranieri y Silvio Baldini también han sido citados como figuras potenciales para reorganizar la dirección deportiva. La situación arroja más dudas sobre las perspectivas de Italia de clasificarse para futuros grandes torneos.
El nombramiento de Pirlo se vio como una apuesta audaz para rejuvenecer la selección nacional tras un período de bajo rendimiento. Pirlo tiene una experiencia limitada como entrenador, habiendo dirigido previamente al equipo sub-23 de la Juventus y un breve período con el equipo turco Fatih Karagümrük. Sin embargo, su carrera como jugador es legendaria, habiendo sido un componente clave del mediocampo de la Juventus y de Italia durante más de una década.



