Roberto Mancini está a punto de regresar al banquillo de la selección italiana, según informan fuentes en Italia. El ex entrenador del Inter de Milán y el Manchester City, actualmente en el Al Sadd catarí, es el principal candidato para sustituir a Silvio Baldini, quien supervisó una reciente victoria por 1-0 contra Grecia. Mancini ya dirigió a Italia desde julio de 2018 hasta agosto de 2023, culminando con el triunfo en la Eurocopa 2020.
Fuentes indican que se ha preparado un contrato de cuatro años para Mancini, con un valor de 2 millones de euros por año hasta el 30 de junio de 2030. Su nombramiento se considera un paso clave para la reconstrucción del equipo nacional, especialmente con el objetivo de clasificarse para el Mundial de 2030 después de perderse los tres torneos anteriores. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) favoreció a Mancini, debido a una sólida relación existente con el actual candidato a la presidencia, Giovanni Malagò.
La elección del nuevo presidente de la FIGC el 22 de junio probablemente finalizará el nombramiento, con Malagò actualmente considerado el favorito frente a Giancarlo Abete. Mancini superó en el proceso de selección a otro ex seleccionador italiano, Antonio Conte. Conte también había sido considerado por la FIGC tras su salida del Napoli.
La prioridad inmediata de Mancini será resolver su contrato con el Al Sadd, que se extiende hasta el 30 de junio de 2028. Una vez resuelto, estará libre de firmar oficialmente con Italia. Italia está programada para competir en el Grupo A de la Liga de Naciones a partir de septiembre, enfrentándose a Francia, Bélgica y Turquía. Los objetivos a largo plazo incluyen prepararse para la Eurocopa 2028, que se celebrará en el Reino Unido, y asegurar la clasificación para el Mundial de 2030, que se disputará en España, Portugal y Marruecos.
El primer periodo de Mancini como seleccionador italiano terminó con una sorprendente dimisión en agosto de 2023. Estará ansioso por abordar la decepción de no clasificarse para el Mundial de 2022, en particular la derrota en la semifinal de la repesca contra Macedonia del Norte. Su regreso ofrece una sensación de continuidad y experiencia mientras Italia busca recuperar su posición como una fuerza importante en el fútbol internacional.




