El periodo de 14 meses de Roberto Mancini como seleccionador de Arabia Saudí ha llegado a su fin, con informes que sugieren un importante acuerdo económico para el técnico italiano. Según fuentes, Mancini renunció a su cargo como seleccionador de Italia el 13 de agosto de 2023, enviando una notificación formal vía PEC desde Mykonos, Grecia, antes de acordar un contrato de tres años con Arabia Saudí pocos días después, el 27 de agosto.
El contrato de Mancini con la Federación de Fútbol de Arabia Saudí era, según los informes, de 25 millones de euros por temporada, con una duración hasta 2027. El movimiento se produjo después de que fuera nombrado coordinador técnico de todas las categorías del fútbol italiano, supervisando tanto los equipos Sub-21 como Sub-20. Sin embargo, los cambios dentro del cuerpo técnico de la selección italiana, incluyendo las salidas de Evani, Lombardo y Nuciari, y las llegadas de Gagliardi, Bollini y Barzagli, contribuyeron a su decisión de marcharse.
Llevó consigo una parte importante de su equipo técnico a Riad, incluyendo a Fausto Salsano, Simone Contran, Attilio Lombardo, Antonio Gagliardi, Massimo Battara, Maurizio Scanavino, Claudio Donatelli y Agostino Alessio. El excompañero del Manchester City, Yaya Touré, también se unió al cuerpo técnico, mientras que Mauro Sandreani optó por permanecer en Italia con su familia. El tiempo de Mancini en Arabia Saudí vio al equipo eliminado en los octavos de final de la Copa Asiática y enfrentó dificultades para clasificarse para el Mundial de 2026, una situación que posteriormente se corrigió con el nombramiento de Hervé Renard.
La Federación de Fútbol de Arabia Saudí anunció la rescisión mutua del contrato de Mancini el 24 de octubre de 2024. Si bien las cifras oficiales no se han revelado, las cláusulas del contrato estipulaban que Mancini tenía derecho a al menos un año de salario en caso de despido. Se cree que el acuerdo final rondó los 25 millones de euros, aunque el propio Mancini desmintió los informes de una gran indemnización como “mentiras”. La marcha marca el fin de un capítulo corto e, en última instancia, infructuoso para Mancini en el fútbol saudí, ya que no logró conectar plenamente con el ambiente y los aficionados.




