Enzo Maresca, el próximo entrenador del Manchester City, se enfrenta a una decisión crucial sobre el futuro del defensa Josko Gvardiol, con el Barcelona mostrando un fuerte interés. El tiempo de juego de Gvardiol fue limitado la temporada pasada debido a una lesión, y la irrupción de Nico O’Reilly como lateral izquierdo complica aún más la situación.
Maresca, que dejó el Chelsea de mutuo acuerdo a principios de año, fue previamente asistente de Pep Guardiola durante la campaña 2022-23 en la que el City ganó el triplete y ha sido elegido como sucesor de Guardiola tras el último partido del español el domingo.
El City se prepara para una renovación de plantilla este verano, con Bernardo Silva y John Stones ya confirmados como salidas como agentes libres al expirar sus contratos en julio. Se espera ampliamente que el centrocampista del Nottingham Forest, Elliot Anderson, sea el primer fichaje de Maresca, con los términos personales aparentemente acordados, mientras que el club también buscará un nuevo delantero si Savinho se marcha ante el interés del Tottenham Hotspur.
El Barcelona ha surgido como un firme candidato para fichar a Gvardiol, identificando al central croata como un objetivo prioritario para reforzar su defensa. Según el medio español COPE, el Barcelona ha cambiado su enfoque a Gvardiol después de aceptar que Alessandro Bastoni permanecerá en el Inter de Milán. Gvardiol tiene dos años restantes en su contrato actual en el Etihad Stadium.
La temporada 2025-26 vio a Gvardiol disputar 25 partidos en todas las competiciones, obstaculizado por una fractura de pierna. Durante su ausencia, la cantera del City, Nico O’Reilly, se consolidó como lateral izquierdo y se espera que juegue con Inglaterra en el próximo Mundial. Con Marc Guehi y Abdukodir Khusanov formando una sólida pareja de centrales, Maresca debe ahora decidir si permite la salida de Gvardiol o lo retiene como un miembro valioso de la plantilla.




