Luka Modric ha declarado que no ha recibido ninguna oferta del Real Madrid, dejando la puerta abierta a una posible renovación de contrato con el Milan tras la conclusión del Mundial con Croacia. El centrocampista se encuentra actualmente con la selección croata, preparándose para su partido de octavos de final contra Portugal, un encuentro en el que se enfrentará a su compañero de equipo en el Milan, Rafael Leao, y al nuevo fichaje rossonero, Gonçalo Ramos.
Modric tomará una decisión definitiva sobre su futuro solo después de que finalice el torneo, con la posibilidad de seguir jugando en el Milan aún sobre la mesa. La retirada también es una consideración, junto con un posible regreso al Real Madrid, aunque este último se considera actualmente más una sugerencia que una posibilidad concreta.
Tras el partido de Croacia contra Ghana, Modric aclaró las especulaciones sobre un posible regreso a Madrid. Informes recientes de Fabrizio Romano habían sugerido un nuevo capítulo en la capital española, una narrativa alimentada por su profunda conexión con el club. Sin embargo, Modric indicó que el actual entrenador del Real Madrid, José Mourinho, no se ha puesto en contacto con él. Le expresó sus mejores deseos a Mourinho, describiéndolo como un entrenador especial y uno de los mejores, y afirmando que siente un afecto especial por él.
La historia de Modric con el Real Madrid sigue siendo una de las más exitosas y emotivas del fútbol moderno, marcada por triunfos históricos y memorables noches europeas. Disputó 597 partidos con el Real Madrid y, en 2018, ganó el Balón de Oro tras una temporada extraordinaria en la que consiguió su tercera Champions League consecutiva con el Real Madrid y lideró a Croacia hasta la final del Mundial en Rusia, donde fueron derrotados por Francia. Su tiempo en Madrid consolidó su estatus como una leyenda absoluta en el Santiago Bernabéu.
El jugador de 38 años se unió al Milan en el verano de 2023 después de que expirara su contrato con el Real Madrid, buscando un nuevo desafío en la Serie A. Si bien su impacto en el Milan ha sido positivo, su futuro sigue siendo incierto mientras evalúa sus opciones tras el Mundial. Una decisión sobre su futuro dependerá probablemente de su rendimiento en Qatar y de las ofertas que le presenten tanto el Milan como, potencialmente, otros clubes.



