Mohamed Ouahbi ha sido nombrado nuevo seleccionador de la selección nacional de Marruecos, en sustitución de Walid Regragui, según informaciones del medio francés Adel Bentaha. El cambio se produce tras el rendimiento de Marruecos en la reciente Copa de África, cuyo resultado no se especificó en el informe, lo que desencadenó una serie de cambios inesperados en el cuerpo técnico. La marcha de Regragui marca un cambio de liderazgo tras la histórica trayectoria del equipo hasta las semifinales del Mundial de Qatar 2022.
El éxito de Marruecos en el Mundial de 2022, al convertirse en la primera nación africana en alcanzar esa fase de la competición, había elevado las expectativas del equipo. Sin embargo, la salida de Regragui, y con ella una parte del factor sorpresa que favoreció su campaña en Qatar, presenta nuevos desafíos. El equipo ahora es visto como un contendiente, más que como un 'underdog', especialmente de cara a los enfrentamientos contra Brasil, Haití y Escocia. Se espera que un enfoque pragmático, centrado en la solidez defensiva y los rápidos contraataques, sea clave para superar estos desafíos.
Ouahbi, anteriormente entrenador del equipo sub-20 de Marruecos –con el que ganó un Mundial– fue nombrado en marzo y representa una continuidad en el camino deseado por la federación. Rápidamente ha comenzado una importante renovación de la plantilla, integrando a jóvenes jugadores como Ayyoub Bouaddi (18), Chemsdine Talbi (21), Samir El Mourabet (19), Gessime Yassine (20) y Ayoube Amaimouni (21) en el equipo absoluto. Simultáneamente, varios jugadores experimentados de más de treinta años, incluyendo a Boufal, El Yamiq, En-Nesyri y Masina, han sido liberados de la convocatoria.
El equipo también está lidiando con lesiones de jugadores clave como Nayef Aguerd (ingle) y Abdessamad Ezzalzouli (rodilla), lo que complica aún más la tarea de Ouahbi. Marruecos se ha estado preparando para los próximos partidos contra Burundi y Madagascar, logrando victorias por 5-0 y 4-0 respectivamente, como una forma de recuperar la confianza. A pesar de la llegada de jóvenes talentos, el equipo ahora se enfrenta a la presión de ser considerado uno de los favoritos, lo que aumenta las expectativas de éxito en futuros torneos. La primera gran prueba será un partido contra Brasil.




