El Mónaco está explorando opciones para retener a Wout Faes y Simon Adingra más allá de sus cesiones actuales, aunque las compras definitivas parecen poco probables, según L’Équipe. Ambos jugadores se unieron al club en enero para reforzar una plantilla mermada por las lesiones y la inconsistencia, y rápidamente se ganaron un lugar en el equipo durante la segunda mitad de la temporada.
Faes fue una pieza clave en la defensa, disputando 16 partidos con 15 titularidades, mientras que Adingra jugó principalmente como lateral izquierdo, también participando en 16 encuentros con 11 titularidades. Los directivos del club están, según se informa, satisfechos con las contribuciones de ambos jugadores y están interesados en mantenerlos en el Stade Louis II.
Sin embargo, la situación financiera del Mónaco complica las cosas, con una reducción de los ingresos por televisión y la posible ausencia de fútbol europeo la próxima temporada afectando a su poder adquisitivo. Las posibilidades de que el club active las opciones de compra – 7,5 millones de euros por Faes y 17 millones de euros por Adingra – del Leicester City y el Sunderland, respectivamente, se consideran muy escasas.
El Mónaco ahora está considerando negociar nuevas cesiones, especialmente para Faes, cuyo club de origen, el Leicester, ha descendido a League One. A pesar de que el contrato de Faes con el Leicester se extiende hasta junio de 2027, una nueva cesión podría ser una solución viable. La situación con Adingra es más compleja, ya que su precio de 17 millones de euros se considera demasiado alto, especialmente teniendo en cuenta que el Mónaco ya pagó una tarifa de cesión de 1 millón de euros.
El Mónaco podría clasificarse para las eliminatorias de la Conference League si el Lens derrota al Niza en la final de la Copa de Francia el viernes, pero esto no alteraría significativamente sus perspectivas financieras. El club podría intentar renegociar el precio de la transferencia de Adingra, cuyo contrato con el Sunderland se extiende hasta 2030. Esta medida permitiría al Mónaco retener a jugadores valiosos sin comprometerse a costes de transferencia iniciales sustanciales.



