Jose Mourinho ha roto su silencio sobre las especulaciones que lo vinculan con un sensacional tercer periodo en el Real Madrid, al tiempo que ha lanzado una crítica contundente a las filosofías de entrenamiento modernas. El entrenador del Benfica fue directamente cuestionado sobre los rumores por primera vez en una entrevista con Sport Mediaset, pero esquivó una respuesta definitiva sobre el Bernabéu. En cambio, Mourinho afirmó que su enfoque inmediato es asegurar una plaza en la Champions League para su club actual.
Según el reconocido periodista David Ornstein, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha identificado a Mourinho como un objetivo principal para reemplazar al actual entrenador, Álvaro Arbeloa, quien se espera que abandone el club este verano. Pérez cree que el técnico portugués puede restablecer la disciplina en una plantilla que vio al anterior entrenador, Xabi Alonso, cesado por perder el control del vestuario, al tiempo que consigue títulos. Mourinho ya dirigió al Real Madrid de 2010 a 2013, ganando La Liga, la Copa del Rey y la Supercopa de España.
La perspectiva de un regreso ha dividido la opinión en España. El ex capitán del Madrid, Iker Casillas, respondió a los rumores con solo emojis de palomitas de maíz en las redes sociales, mientras que el ex mediocampista Guti expresó sus reservas. "Mourinho es un gran entrenador, pero sinceramente creo que ya pasó su mejor momento", dijo Guti en DAZN. "Creo que hay entrenadores en mejor forma que Mourinho o que yo firmaría".
Mourinho aprovechó la entrevista para lanzar un ataque más amplio contra el discurso futbolístico contemporáneo, calificando una idea prevalente como "la mayor mentira en el fútbol". Argumentó: "Seamos realistas, la idea de que el plan de juego es más importante que los resultados es la mayor mentira en el fútbol". El de 63 años sugirió que muchos entrenadores hoy en día consiguen empleos basándose en la autopromoción en lugar del éxito probado, defendiendo en cambio a aquellos que han ascendido a través de la dedicación.
Señaló al Christian Chivu del Inter de Milán, un jugador al que una vez entrenó en el San Siro, como un ejemplo principal. "Cuando lo entrené, nunca pensé que sería entrenador. No parecía destinado al éxito. Pero era inteligente, estudió y se abrió camino", dijo Mourinho. También elogió a Francesco Farioli del Oporto, que está a punto de ganar el título portugués. "Se ganará merecidamente el título con el Oporto. Puede que no te guste la forma en que juega o se comunica, pero cuando ganas, ganas", añadió Mourinho, defendiendo implícitamente su propia carrera orientada a los trofeos y a los resultados.
Por ahora, el objetivo público de Mourinho sigue siendo el Benfica, que está inmerso en una apretada lucha por el título con el Sporting CP. El club actualmente está invicto, pero solo tiene una ventaja de tres puntos, con el Sporting teniendo un partido pendiente y una mejor diferencia de goles. Asegurar un puesto entre los dos primeros es esencial para que Mourinho logre su objetivo declarado de clasificarse para la Champions League. Sus comentarios, aunque no confirman ningún movimiento, no harán más que atizar la intensa especulación en torno a su futuro, mientras la búsqueda de un nuevo entrenador por parte del Real Madrid comienza en serio.




