La fiscalía de Milán ha confirmado que ningún directivo o jugador del Inter de Milán está siendo investigado como parte de una investigación por presunto fraude deportivo en el sector arbitral italiano. Según informes de los medios italianos, la investigación, que comenzó a finales de 2024, se centra actualmente exclusivamente en figuras dentro de la Asociación Italiana de Árbitros (AIA). La figura clave mencionada es el jefe de árbitros de la asociación, Gianluca Rocchi, junto con otro funcionario de la AIA, Marco Gervasoni, y varios otros individuos no identificados también estarían bajo escrutinio.
La investigación se centra en acusaciones de que Rocchi seleccionó árbitros favorables al Inter de Milán para partidos específicos, lo que constituiría un presunto fraude deportivo. Sin embargo, fuentes judiciales han aclarado que los sospechosos se limitan actualmente al mundo arbitral, sin que se haya implicado a ningún directivo de club o futbolista. Se entiende que la investigación está examinando cinco partidos específicos de temporadas anteriores: tres partidos de la Serie A (Udinese-Parma, Inter-Verona y Bologna-Inter), un partido de la Coppa Italia (Inter-Milan) y un partido de la Serie B (Salernitana-Modena). Las autoridades han declarado que la investigación no involucra a ningún partido de la actual campaña liguera 2025-2026.
Este desarrollo se produce tras dos días de intensa especulación y debate en la prensa deportiva italiana, que había planteado interrogantes sobre una posible implicación de los actuales campeones de la Serie A. La confirmación de que el alcance de la investigación se limita a la AIA proporciona una claridad significativa, aunque preliminar, para el Inter de Milán mientras navega por las últimas etapas de la temporada. El período de investigación de 18 meses está a punto de expirar, momento en el que los documentos judiciales y cualquier comunicación interceptada podrían hacerse públicos.
La situación coloca a la Asociación Italiana de Árbitros bajo un escrutinio severo, desafiando la integridad de su sistema de designación. Rocchi, un ex árbitro internacional, ha sido una figura central y controvertida en el fútbol italiano desde que asumió el cargo clave de designador. Las acusaciones, de ser probadas, representarían una grave violación de la ética deportiva y podrían conducir a reformas significativas en la forma en que se asignan los árbitros a los partidos en las principales divisiones italianas.
Para el Inter de Milán, el impacto deportivo inmediato parece mínimo, sin que se sugieran sanciones contra el club en esta etapa. El club no ha emitido un comunicado oficial tras los últimos informes. El foco ahora se desplaza al proceso judicial, mientras los fiscales trabajan hacia una posible acusación antes de la fecha límite de la investigación. El resultado podría tener implicaciones duraderas para la gobernanza del fútbol italiano, independientemente de la actual no implicación de los clubes.



