El Newcastle United busca reforzar su defensa con una posible doble incorporación que ascendería a 68 millones de libras esterlinas, según informan diversas fuentes. El club está retomando su interés en el central del Atalanta, Giorgio Scalvini, y también sigue de cerca al portero checo Lukáš Horníček.
Esta búsqueda de refuerzos defensivos se produce después de que el Newcastle generara 170 millones de libras esterlinas con las ventas de Anthony Gordon al Barcelona y Sandro Tonali al Tottenham Hotspur. Los centrocampistas Sean Steur y Aladji Bamba ya han llegado para compensar la pérdida de Tonali, mientras que el futuro del capitán Bruno Guimaraes sigue siendo incierto, con el Arsenal mostrando interés.
El Newcastle ya exploró un posible fichaje de Scalvini en enero, identificándolo como uno de los tres objetivos en el Atalanta, pero el acuerdo no se concretó. Sin embargo, Tutto Atalanta informa que el Newcastle vuelve a estar a la cabeza de cualquier posible acuerdo por el internacional italiano de 22 años, ya que el Atalanta busca recaudar fondos tras el fracaso del traspaso de Ederson al Manchester United. El Atalanta estaría dispuesto a vender a Scalvini por alrededor de 45 millones de euros (38 millones de libras esterlinas) debido a la llegada del nuevo entrenador Maurizio Sarri, quien prefiere una defensa de cuatro y podría buscar la contratación de Alessio Romagnoli.
Además de Scalvini, el Newcastle también está considerando opciones para la portería. Aunque Ewen Jaouen se ha unido para proporcionar competencia, el corresponsal de Sky Sports en el noreste, Keith Downie, informa que el club está siguiendo a Lukáš Horníček. El internacional checo de 24 años tiene una cláusula de rescisión de 30 millones de libras esterlinas y ya ha rechazado una oferta del Hull City, atrayendo el interés de varios clubes de la Premier League. James Trafford, que fue un objetivo anterior, está ahora a punto de fichar por el Leeds United.
El Newcastle ya cuenta con Malick Thiaw, Sven Botman, Fabian Schär y Dan Burn como opciones para el centro de la defensa, pero Schär y Burn tienen ambos 34 años y sus contratos expiran en 2027, lo que podría llevar al club a buscar soluciones a largo plazo. La incorporación de Scalvini ofrecería una opción más joven en el corazón de la defensa.




