El Parma y el entrenador Carlos Cuesta han llegado a un acuerdo para continuar su relación laboral, según informan fuentes en Italia. Tras una reunión durante el almuerzo entre la directiva del Parma y Cuesta, las preocupaciones que habían surgido en los últimos días se han resuelto. Cuesta, que llevó al Parma a una cómoda posición en la mitad de la tabla, asegurando la permanencia en la Serie A con antelación, priorizó permanecer en el club a pesar del interés reportado de equipos de la Championship inglesa y la Bundesliga alemana.
Aunque aún no ha renovado formalmente su contrato, la directiva del Parma cree que retener al exasistente de Mikel Arteta es el mejor camino a seguir. El contrato actual de Cuesta vence en 2027, con una opción para un año adicional, que el club no consideró prioritario renegociar en este momento. Las conversaciones iniciales sobre la continuidad de la asociación comenzaron hace aproximadamente diez días en un evento en Solomeo, con reuniones posteriores que aclararon los asuntos pendientes.
Mientras tanto, la situación del entrenador en la Fiorentina sigue sin resolverse. Ha pasado el plazo para ejercer la opción de extender el contrato de Paolo Vanoli hasta 2027, y el club ha optado por dejar la decisión en suspenso. La Fiorentina está esperando una decisión de Fabio Grosso, el campeón mundial de 2006, que es su principal objetivo para reconstruir el equipo. Se cree que el director técnico Fabio Paratici es el principal impulsor de la búsqueda de Grosso.
La Fiorentina mantiene a Vanoli como opción de respaldo en caso de que las negociaciones con Grosso encuentren dificultades. Sin embargo, la expectativa es que Grosso finalmente se una al club. En otros lugares, se espera que Max Allegri se convierta en el nuevo entrenador del Napoli, aunque aún necesita llegar a un acuerdo con el Milan para rescindir su contrato, que vence en 2027. Ha habido pequeños retrasos en la consecución de un acuerdo sobre una indemnización, pero no se espera que esto descarrille el nombramiento.
El futuro de Kevin De Bruyne en el Napoli es menos seguro, ya que el internacional belga ha expresado su deseo de discutir el estilo de juego del club con la directiva. Afirmó que quiere tener una conversación sobre “la forma de jugar”. De Bruyne también fue crítico con el exentrenador Antonio Conte, afirmando que estaba “contento” con la marcha de Conte y que ambos tenían visiones diferentes para el equipo. Citó el bajo número de goles del equipo, con su máximo goleador logrando solo diez goles, como evidencia de un sistema que no se adaptaba a la plantilla.




