Benjamin Pavard regresará al Inter de Milán al término de su cesión en el Olympique de Marsella, según anunció el propio jugador a través de Instagram. El traspaso temporal del internacional francés al conjunto de la Ligue 1 concluye sin que se active la opción de compra.
Pavard se unió al Marsella en agosto con una opción de compra que, según los informes, ascendía a 15 millones de euros. A pesar de haber participado en todos los partidos de la Ligue 1 excepto cuatro, su etapa en el Stade Vélodrome ha llegado a su fin tras la eliminación del Marsella en la fase de grupos de la Champions League en enero. Desempeñó un papel clave en la liga, convirtiéndose en un titular habitual bajo múltiples cambios de entrenador.
En una publicación en redes sociales, Pavard describió su tiempo en el Marsella como “una experiencia enriquecedora” y afirmó que siempre intentó dar lo mejor de sí en el campo, representando al club con respeto y compromiso. La salida del campeón mundial de 2018 se produce mientras el Marsella se prepara para más cambios, con la inminente llegada de Grégory Lorenzi, ex director deportivo del Brest.
Pavard jugó previamente en el Bayern de Múnich antes de unirse al Inter de Milán. Su traspaso al Marsella se vio como una oportunidad para asegurar minutos regulares como titular, pero la inconsistencia del club y la decepción en la Champions League parecen haber influido en la decisión de no buscar un traspaso permanente. El Inter de Milán ahora evaluará el futuro de Pavard a su regreso a Italia, siendo su versatilidad un activo valioso para la plantilla.
El fin de la cesión de Pavard señala otro posible cambio en la plantilla del Marsella, mientras el club busca reconstruirse bajo un nuevo liderazgo. Su marcha deja un vacío en la defensa que el club deberá cubrir en el próximo mercado de fichajes.




